EL VERTEDERO DE HAINA

DISPOSICION FINAL

 

DESECHOS SOLIDOS EN LA COMUNIDAD DE HAINA.

Por: Rafael Osiris de León

Julio, 2008

INTRODUCCION  

La comunidad de Haina, localizada en el extremo occidental de la ciudad de Santo Domingo, ha experimentado un extraordinario crecimiento poblacional e industrial, lo que ha generado una alta producción de desechos sólidos que hasta la fecha han sido depositados en un improvisado vertedero a cielo abierto localizado al oeste del cementerio municipal, vertedero que evidencia la ineficiente gestión ambiental que caracteriza a la gran mayoría de los vertederos de basuras de nuestro país y que últimamente se ha mantenido incendiado, con una densa humareda que afecta a los moradores de las vecindades. 

Es por esta razón que el síndico municipal del municipio de Haina, Sr. Lic. Luis Alberto Concepción, ha solicitado a la Comisión de Ciencias Naturales de la Academia de Ciencias una opinión en relación a la situación actual del vertedero y algunas sugerencias para la correcta gestión ambiental presente y futura de dicho vertedero. 

El presente informe contiene la opinión de la Comisión de Ciencias Naturales de la Academia de Ciencias en relación al vertedero de basuras de Haina.

Vista general de una parte del vertedero municipal de Haina, el cual se mantiene incendiado. 

LOCALIZACION  

El vertedero municipal de Haina se localiza a unos 400 metros al oeste del cementerio municipal de Haina, justo en el extremo occidental de la comunidad, y la zona donde actualmente se depositan las basuras está próxima al punto definido por la coordenadas geográficas 18º 25’ 19” de latitud Norte y 70º 02’ 39” de longitud Oeste, a unos 2 kilómetros al oeste del centro de Haina, a unos 15 kilómetros al suroeste del centro de la ciudad de Santo Domingo y a unos 7 kilómetros al este del centro de la ciudad de San Cristóbal. 

Arriba imagen de satélite que muestra la localización general del vertedero municipal de Haina.

VOLUMEN DE BASURAS QUE LLEGA DIARIAMENTE AL VERTEDERO 

El municipio de Haina tiene una población estimada en 125,000 personas, conforme al censo oficial del año 2002, y conforme a las estimaciones de crecimiento hasta la fecha.  

En países como la República Dominicana, la producción promedio de basuras es del orden de un kilogramo por persona por día, lo que indica que la producción de basuras en Haina y su zona industrial podría estar cerca de las 140 toneladas diarias, basuras que son depositadas de manera irregular en un vertedero improvisado, a cielo abierto, en un lugar de alta permeabilidad, fruto de la presencia de una roca caliza margosa, algo fracturada, parcialmente cavernosa, lo que genera un severo problema de contaminación ambiental que afecta a las aguas subterráneas y que se suma a los frecuentes incendios espontáneos.

Vista de la humareda generada por los incendios espontáneos del vertedero de Haina. 

CONTROL DEL INCENDIO 

Para controlar el incendio actual del vertedero de Haina, no es suficiente disponer de agua lanzada sobre el área incendiada, ya que la descomposición de la materia orgánica depositada diariamente en el vertedero libera abundante gas metano que se incendia con suma facilidad con cualquier chispa o con cualquier cigarrillo, ya que son muchas las personas y los vehículos que se desplazan permanentemente en el interior del vertedero. De ahí que la mejor forma de controlar los incendios espontáneos en el vertedero de Haina es utilizando arcillas de mediana o de alta plasticidad que sean colocadas diariamente, en capas de 10 a 15 centímetros, sobre las basuras depositadas superficialmente, lo cual disminuiría la cantidad de oxígeno que  llega al interior de las basuras, ya que actualmente el vertedero es manejado con un caliche granular grueso que permite el acceso del oxigeno y eso facilita la combustión del gas metano. 

EL FUTURO RELLENO SANITARIO DE HAINA 

La práctica usual para la disposición de los desechos sólidos, es escoger cualquier solar baldío, en las afueras de la comunidad, y allí lanzar las basuras a cielo abierto, lo cual constituye una mala práctica urbana que debe ser descontinuada en todo el país, ya que la tendencia moderna en la disposición final de los desechos sólidos urbanos es la construcción de un relleno sanitario sobre un suelo completamente arcilloso a fin de garantizar la impermeabilidad absoluta del subsuelo y de esa forma evitar que los lixiviados, o líquidos contaminantes, se infiltren y contaminen las aguas subterráneas, ya que esas aguas constituyen las reservas para las futuras generaciones y es preciso protegerlas de todo tipo de contaminación.  

Para lograr resolver este grave problema es necesario que la Liga Municipal Dominicana, La Federación Dominicana de Municipios, la Secretaría de Estado de Medio Ambiente y todos los síndicos municipales articulen sus esfuerzos para la construcción de rellenos sanitarios ambientales. 

El municipio de Haina amerita que allí se construya un relleno sanitario que cumpla con todas las especificaciones técnicas de lugar para recoger los lixiviados y conducirlos hasta una planta de tratamiento, extraer los gases de metano (CH4) fruto de la descomposición de la materia orgánica, cubrir cada día las basuras con una capa fina de arcilla compactada a fin de evitar la multiplicación de las ratas, evitar los malos olores y evitar los incendios intencionales o espontáneos que se producen en el vertedero actual donde las basuras están a cielo abierto.  

La sindicatura de Haina deben considerar, dentro de su plan de ordenamiento territorial municipal, la elección de suelos arcillosos impermeables para construir el futuro relleno sanitario que garantice la disposición correcta de todos los desechos sólidos que sean producidos por la comunidad, conformando un plan integral de manejo de desechos, el cual incluya el reciclaje. 

EL RECICLAJE DE LAS BASURAS 

En promedio cada ciudadano produce alrededor de un kilogramo de basuras diariamente, aunque la cantidad real depende del ingreso personal, y esta permanente generación de desechos sólidos implica un grave problema de contaminación ambiental que debe ser resuelto estimulando la clasificación primaria de las basuras en los hogares, en los comercios, en las industrias, en las escuelas y en los centros de asistencia médica, a fin de minimizar la cantidad de basuras que requiere disposición final y simplificar la correcta utilización de la porción aprovechable en plantas de procesamiento de materiales orgánicos susceptibles de convertirse en fertilizantes que mejoren la productividad de los suelos agrícolas sin riesgos de contaminación del suelo y el subsuelo, en plantas de fundición de metales para su reutilización a bajo costo, en plantas de trituración de vidrios para su comercialización y reutilización, y en plantas procesadoras de materiales plásticos, y todo lo que no pueda ser procesado y aprovechado, sea entonces depositado en un relleno sanitario de sustrato arcilloso natural, a fin de garantizar que los lixiviados (líquidos contaminados) no contaminen las aguas subterráneas vecinas, ya que las aguas subterráneas son muy utilizadas en la comunidad de Haina y en el futuro serán más importantes que en el presente.  

Se estima que en las basuras hay un 45% de  materia orgánica (restos de comida y jardinería), un 20% de papeles y cartones, un 15% de envases metálicos y 20% de otros materiales, razón por la cual estamos conscientes de que el reciclaje de las basuras puede convertirse en una próspera industria donde las comunidades de escasos recursos económicos participen como operadores y beneficiarios del proceso, mientras el ayuntamiento participe como gestor y propulsor de ese mismo proceso.

Esta niña, con un saco de polipropileno, camina en el vertedero de Haina tratando de encontrar algo para reciclar, comer y vivir. Este es el drama que se vive en nuestros vertederos por la falta de equidad social.

Esto generaría empleos dignos, mejoraría la calidad de vida en sectores marginados, facilitaría que pequeños empresarios puedan acceder a fuentes de materias primas baratas y renovables, disminuiría en alrededor de un 75% la disposición final de las basuras, permitiría cubrir parte de los costos de recolección y transporte de las basuras y reduciría significativamente la contaminación ambiental por disposición de desechos sólidos. 

Para garantizar la efectividad de este plan se buscaría lograr que cada hogar o establecimiento escolar o comercial posea al menos cuatro botes de basura: uno para papel, cartón y plásticos, otro para botellas de vidrio, otro para tapas, hojalatas, latas y chatarras metálicas y otro para desechos húmedos, tales como desperdicios de alimento. Estos botes podrían ser donados por las industrias de Haina, incluyendo las plantas térmicas y la refinería de petróleo.  

Como estímulo especial se establecería que los hogares, industrias y comercios que clasifiquen sus basuras, pagarían una tarifa equivalente al 50% de la tarifa a pagar por quienes no clasifiquen sus basuras, y donde los camiones recolectores estarían  provistos de diferentes compartimientos con acceso para cada tipo de basura, incluyendo las no clasificadas, al mismo tiempo que se establecerían puestos de contenedores metálicos pintados de colores diferentes para que la población deposite en ellos el papel y el cartón (azul), botellas de vidrio (verde), plásticos (rojo) y trozos de hojalata, aluminio y otros metales (amarillo), asignándose camiones especiales para la recogida selectiva de cada tipo de basura.

Al vertedero de Haina llega todo tipo de basuras residenciales e industriales, basuras que no están clasificadas y atraen a decenas de personas que buscan allí el sustento diario. 

LAS BASURAS Y LA LEY AMBIENTAL 64-00 

La legislación ambiental vigente en la Rep. Dominicana, representada principalmente por la Ley General sobre Medio Ambiente y Recursos Naturales, No. 64-00, prohibe claramente el lanzamiento de basuras o desechos en los cauces o en las cercanías de lechos, fuentes o cuerpos de aguas, ni en aquellos lugares donde la escorrentía y la infiltración pueda contaminarla, tal y como se puede leer en los siguientes artículos de la Ley Ambiental 64-00:  

Art. 106. Los ayuntamientos municipales operarán sistemas de recolección, tratamiento, transporte y disposición final de desechos sólidos no peligrosos dentro del municipio, observando las normas oficiales emitidas por la Secretaría de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales, conjuntamente con la Secretaría de Estado de Salud Pública y Asistencia Social, para la protección del medio ambiente y la salud.  

Art. 107. Se prohibe la colocación, lanzamiento y disposición final de desechos sólidos o líquidos, tóxicos o no, en lugares no establecidos para ello por la autoridad competente.  

            Párrafo I. Bajo ninguna circunstancia se permitirá la operatividad de vertederos municipales en cercanía de lechos, fuentes, cuerpos de aguas, ni en aquellos lugares donde la escorrentía y la infiltración puedan contaminarla.

         Párrafo II. Será indispensable para poder establecer y poner en funcionamiento un vertedero municipal, realizar el estudio de evaluación ambiental pertinente, conforme lo establecido en el artículo 38 y siguientes de la presente Ley.

A la izquierda roca caliza desnuda y a la derecha la basura del vertedero de Haina. 

Art. 108. En todas las instituciones públicas se implantarán sistemas de clasificación de los desechos sólidos, previo a su envío a los sitios de disposición final.  

Art. 133. Se prohibe el vertimiento de escombros o basuras en las zonas cársticas, cauces de ríos y arroyos, cuevas, sumideros, depresiones de terreno y drenes.

Basuras depositadas de manera directa sobre una roca caliza cárstica, en el vertedero de Haina, lo que facilita la infiltración de la contaminación hasta el subsuelo.

El síndico de Haina, Lic. Luis Alberto Concepción (izquierda) junto al Lic. Fernando Sibilio (derecha), mientras observan el incendio del vertedero de Haina.

CONCLUSIONES  

Luego de visitar, junto al síndico municipal de Haina, Lic. Luis Alberto Concepción y junto al Lic. Fernando Sibilio, el vertedero de basuras del municipio de Haina, localizado a cielo abierto al oeste del cementerio municipal, y luego de observar el extenso incendio que caracteriza todo el borde escarpado del vertedero, llegamos a las siguientes conclusiones:  

  1. Las basuras producidas por el municipio de Haina están en el orden de las 140 toneladas por día, pero son depositadas de manera informal, sobre una roca caliza margosa desnuda, lo que genera un proceso de contaminación ambiental del suelo y el subsuelo.

 

  1. La roca caliza que caracteriza la zona es muy permeable, lo cual facilita la rápida infiltración de las aguas de lluvias y de los lixiviados resultantes, y esto se confirma al observar que no hay acumulaciones superficiales de agua.

 

  1. El control del incendio actual del vertedero de Haina no debe ser realizado con agua lanzada sobre el área incendiada, ya que la descomposición de la materia orgánica depositada diariamente en el vertedero libera abundante gas metano que se incendia con suma facilidad con cualquier chispa o con cualquier cigarrillo, ya que son muchas las personas y los vehículos que se desplazan permanentemente en el interior del vertedero. De ahí que la mejor forma de controlar los incendios espontáneos en el vertedero de Haina es utilizando arcillas de mediana o de alta plasticidad que sean colocadas diariamente, en capas de 10 a 15 centímetros, sobre las basuras depositadas superficialmente, lo cual disminuiría la cantidad de oxígeno que  llega al interior de las basuras, ya que actualmente el vertedero es manejado con un caliche granular grueso que permite el acceso del oxigeno y eso facilita la combustión del gas metano.

 

  1. Este vertedero debe ser clausurado a la mayor brevedad posible y la sindicatura debe proceder a seleccionar un nuevo lugar, no sobre la simple idea de escoger una antigua cantera de explotación de materiales granulares, sino un lugar de sustrato arcilloso o margoso impermeable, con un subdren granular para colectar los líquidos contaminados (lixiviados), disponiendo de colectores de gas metano, y de celdas aisladas e independientes para depositar las basuras de cada día, instalando una cercana planta de tratamiento para tratar los efluentes contaminados.

 
 
 

R. Osiris de León

Coordinador Comisión de Ciencias Naturales y Medio Ambiente

Academia de Ciencias de la República Dominicana.

31 de julio, de 2008.