Rafael Rosado, poeta y escritor Navarretense, fundador junto con otros compañeros del taller Literario Manuel del Cabral, orientado por el Doctor  Pedro Camilo Camilo,1983. Publicó su primer libro Testimonio Ancestral en (1996). Rosado se graduó en El Empire State College-SUNY- con un (BA) en Literatura Hispano-americana en el año 2002.

 El Muerto Vivo

      El hombre parrandero emprendió un largo camino desde Jicomé hacia Navarrete con el objetivo de asistir a una fiesta. Era noche de Luna llena. Su madre le advirtió que no asistiera. Ella había tenido un mal presentimiento esa mañana cuando un perro negro pasó por su frente. –“No vayas a ese baile” –le dijo- pero él no hizo caso y partió sin mediar palabras. Andrés  encontró en el bar, una India elegante, distinguida y  apuesta con la que pachangüeó sin descansar toda la vendita noche. Esta fue la noche de su suerte, interminable por demás, no solo para él, sino, también para ella. Allí sobre salió el despilfarro de besos, risas, abrazos y el constante roce de los desconocidos cuerpos. El calor y la música produjeron una sinfonía rítmica que invitaba  a los danzantes a subir y bajar extasiados de pasiones y emociones sin límites. Todos los presentes en la gran fiesta se admiraron de la forma tan brillante y profesional con que demostraban sus artes los danzarines. Hombres y mujeres envidiaban la extraordinaria suerte del criollo Tenorio. Cuando más entretenida se encontraba la feliz pareja, se presentó en el cielo una horrible tormenta con relámpagos, rayos y centellas.

 La plaza quedó totalmente vacía y la dama se marchó sin apenas decir su nombre. Al infortunado caballero no le quedó más que volver justo por el mismo sendero de su llegada. Al volver a Jicomé de la fiesta en Navarrete. El nocturnal sonido y el frío aire de la muerte le encresparon los pelos del alma al valiente hombre cuando escuchó una voz de ultra tumba decir: -“Yo soy el marido de la India de tu suerte. Ella es mi compañera, en la vida y en la muerte. Me llaman  El Muerto Vivo y hasta aquí llegó tu suerte”. Cuentan los lugareños que este Tenorio jamás volvió por Navarrete, por lo menos en Luna llena. Sólo ella aparece en las noches de fiestas, elegante como siempre. Muy a menudo se le ve intranquilizando a uno que otro aprendiz de Don Juan.  Al terminar su orgía de amor vuelve  a la casa del muerto Vivo ubicada en aquel lugar infinito e indescriptible del que nunca nadie retorna. Sólo ella, sólo él. La muerta pachanguera y el muerto vivo.

                                        Por Amor al Poder de Don Dinero

     El fuego se inició en el viejo y destartalado sótano de la  Panadería donde trabajaba el joven Gael. Los bomberos llegaron un poco tarde y no pudieron hacer mucho para sofocar aquel terrible incendio. Gael  fue el más perjudicado de todos los trabajadores. Resultó con quemaduras en un ochenta  por ciento de la superficie de su cuerpo y su rostro quedó totalmente desfigurado. Duró dos semanas en estado de coma y al morir nadie reclamó su cuerpo en la funeraria. Gael no contaba con parientes en el bronx ni en ninguna otra ciudad de los Estados Unidos. Este fue el décimo de diecisiete hermanos que tuvieron sus padres en el lejano campo El Manguito, de un país caribeño. En el cielo, ante la presencia del omnipotente se encontró un poco más aliviado de sus dolores  el atolondrado panadero. –“Señor” –dijo a Dios- “Cuando vuelva a la tierra, quiero nacer sin cerebro”. -¿“Entonces quieres ser supervisor? –Preguntó el todo poderoso- “¿Ya no quieres volver a ser un trabajador?”-Le recalcó-, pero él contestó: “¡No!, no me gustaría  de nuevo ser un obrero, siempre soñé poder desempeñarme como supervisor alguna vez”. – “Bueno, lo único que tengo que aclararte algo, hijo mió” -enfatizó Dios- “Mira, estaba yo en el maravilloso momento de la creación, y casi en su último día se me escaseaban los ingredientes creativos. Tenía en un pomo de ensayo el cuerpo para hacer a los supervisores y el otro pote los cerebros para los mosquitos.

     Uno de mis Ángeles preferidos, llamado Luzbel aprovechó que estaba yo ocupado con los problemas de Adán y Eva y entró en mi laboratorio robándose los componentes. No tengo idea de que hizo este maligno con mis dos potes. Eso fue todo, pero si tu quieres saber algo más ándate por el lejano infierno y que Luzbel te lo acabe de contar”. Así fue Gael a parar al mismísimo infierno, en busca del ángel  Ladrón con el objetivo de saber  el fin de la historia. Tocó a la puerta del infierno, siendo recibido por el pequeño Belisario, que con sus endemoniados ojos no dejaba de observar la desfigurada  y dantesca anatomía del recién llegado. –“¿A quién busca  Usted?-preguntó- sin mucha cortesía.-“Vengo a ver a Luzbel”-contestó él- “Ya que tengo unos asuntos pendientes con el”. –“Pues, bienvenido a su casa señor…eh/ ¿Cómo dijo que se llamaba?, -volvió a interrogar el portero del infierno- “Me llamo Gael, Gael Bucaramángara, para servirle a Usted y a su amo”. –“Venga y lo llevaré con el príncipe”-se oyó decir a Belisario, al tiempo que se introducía en una recámara incandescente. Luzbel lo acogió con mucho cariño y fue Gael quien de una vez preguntó a Satán.

 -¿Qué hizo Usted con  los componentes que se llevó de la casa de Dios?                           

-“Antes  de   contestar   tu   pregunta,   te  voy a enseñar algo”.

-Le respondió el príncipe de las tinieblas- “Ven y te llevaré al sótano de mi mundo, allí encontraras la respuesta de lo que andas buscando”. Sin pronunciar  una palabra más, partieron por la larga escalera hacia abajo y llegaron al oscuro y frío lugar.

     -“Mira”-dijo Luzbel- “Todas esas almas que ves colgadas en las paredes de nuestro museo, pertenecieron a supervisores, desde que el mundo es mundo. Sí, yo robé y mezclé los componentes, pero a cambio ellos me entregaron sus almas”.

     -! Ahora entiendo! -dijo para sí Gael- Al verlo tan distraído, Luzbel preguntó a Gael.- “-¿En qué piensas?-“No, no estoy  pensando nada. Sólo me asombra el ver los nombres en las paredes, porque estas personas fueron mis supervisores allá en la tierra donde sufrí estas terribles quemaduras”.

     -“No te preocupes”- refirió Lucifer- “Yo tengo el poder de contestar tu interrogante, también yo sé como hacer realidad todos tus sueños y por tanto podría  resolver la más difícil de tus dificultades por terrible que esta sea”.

     -Cuando oyó  esto Gael recordó las palabras de Dios al despedirse de el en la puerta del paraíso: -“Sólo debes saber que todo tiene un precio en la vida, mi querido Gael. El oro, la guerra, la paz, la muerte, el cielo, la felicidad, la cárcel, la soledad y hasta el mismísimo infierno tiene su precio. Todo depende del precio que tú estés dispuesto a pagar”.

     -Dios se despertó temprano, como todos los días. Prendió la computadora y se puso  a chequear las principales noticias por medio del Internet. ¡CLICK!- “Gael despertó en el hospital Longwood, después de varias semanas en estado de coma. Su rostro lucía como la piel de un niño”. ! CLICK! –El señor Miquel Water Madera, nuevo encargado de la panadería anunció el otorgamiento del puesto de supervisor a Gael Bucaramángara. ¡CLICK! -“En el hospital Longwood se encuentran los mejores cirujanos estéticos de todos los Estados Unidos, pero aún así, estos no se explican la recuperación de Gael, su retorno a la vida porque el había perdido totalmente su cerebro en aquel fatídico accidente !CLICK! -“El alma de Gael Bucaramángara pasó a formar parte de la pared de la fama  del infierno” -Dios apagó la computadora con un nuevo ¡CLICK! y dijo: -“Por amor al poder de Don Dinero”.        

       Correo: rafael.rosado@yahoo.com