|
La plaza quedó totalmente vacía y la dama se marchó sin apenas decir su nombre. Al infortunado caballero no le quedó más que volver justo por el mismo sendero de su llegada. Al volver a Jicomé de la fiesta en Navarrete. El nocturnal sonido y el frío aire de la muerte le encresparon los pelos del alma al valiente hombre cuando escuchó una voz de ultra tumba decir: -“Yo soy el marido de la India de tu suerte. Ella es mi compañera, en la vida y en la muerte. Me llaman El Muerto Vivo y hasta aquí llegó tu suerte”. Cuentan los lugareños que este Tenorio jamás volvió por Navarrete, por lo menos en Luna llena. Sólo ella aparece en las noches de fiestas, elegante como siempre. Muy a menudo se le ve intranquilizando a uno que otro aprendiz de Don Juan. Al terminar su orgía de amor vuelve a la casa del muerto Vivo ubicada en aquel lugar infinito e indescriptible del que nunca nadie retorna. Sólo ella, sólo él. La muerta pachanguera y el muerto vivo.
Uno de mis Ángeles preferidos, llamado Luzbel aprovechó que estaba yo ocupado con los problemas de Adán y Eva y entró en mi laboratorio robándose los componentes. No tengo idea de que hizo este maligno con mis dos potes. Eso fue todo, pero si tu quieres saber algo más ándate por el lejano infierno y que Luzbel te lo acabe de contar”. Así fue Gael a parar al mismísimo infierno, en busca del ángel Ladrón con el objetivo de saber el fin de la historia. Tocó a la puerta del infierno, siendo recibido por el pequeño Belisario, que con sus endemoniados ojos no dejaba de observar la desfigurada y dantesca anatomía del recién llegado. –“¿A quién busca Usted?-preguntó- sin mucha cortesía.-“Vengo a ver a Luzbel”-contestó él- “Ya que tengo unos asuntos pendientes con el”. –“Pues, bienvenido a su casa señor…eh/ ¿Cómo dijo que se llamaba?, -volvió a interrogar el portero del infierno- “Me llamo Gael, Gael Bucaramángara, para servirle a Usted y a su amo”. –“Venga y lo llevaré con el príncipe”-se oyó decir a Belisario, al tiempo que se introducía en una recámara incandescente. Luzbel lo acogió con mucho cariño y fue Gael quien de una vez preguntó a Satán. -¿Qué hizo Usted con los componentes que se llevó de la casa de Dios? -“Antes de contestar tu pregunta, te voy a enseñar algo”. -Le respondió el príncipe de las tinieblas- “Ven y te llevaré al sótano de mi mundo, allí encontraras la respuesta de lo que andas buscando”. Sin pronunciar una palabra más, partieron por la larga escalera hacia abajo y llegaron al oscuro y frío lugar. -“Mira”-dijo Luzbel- “Todas esas almas que ves colgadas en las paredes de nuestro museo, pertenecieron a supervisores, desde que el mundo es mundo. Sí, yo robé y mezclé los componentes, pero a cambio ellos me entregaron sus almas”. -! Ahora entiendo! -dijo para sí Gael- Al verlo tan distraído, Luzbel preguntó a Gael.- “-¿En qué piensas?-“No, no estoy pensando nada. Sólo me asombra el ver los nombres en las paredes, porque estas personas fueron mis supervisores allá en la tierra donde sufrí estas terribles quemaduras”. -“No te preocupes”- refirió Lucifer- “Yo tengo el poder de contestar tu interrogante, también yo sé como hacer realidad todos tus sueños y por tanto podría resolver la más difícil de tus dificultades por terrible que esta sea”. -Cuando oyó esto Gael recordó las palabras de Dios al despedirse de el en la puerta del paraíso: -“Sólo debes saber que todo tiene un precio en la vida, mi querido Gael. El oro, la guerra, la paz, la muerte, el cielo, la felicidad, la cárcel, la soledad y hasta el mismísimo infierno tiene su precio. Todo depende del precio que tú estés dispuesto a pagar”. -Dios se despertó temprano, como todos los días. Prendió la computadora y se puso a chequear las principales noticias por medio del Internet. ¡CLICK!- “Gael despertó en el hospital Longwood, después de varias semanas en estado de coma. Su rostro lucía como la piel de un niño”. ! CLICK! –El señor Miquel Water Madera, nuevo encargado de la panadería anunció el otorgamiento del puesto de supervisor a Gael Bucaramángara. ¡CLICK! -“En el hospital Longwood se encuentran los mejores cirujanos estéticos de todos los Estados Unidos, pero aún así, estos no se explican la recuperación de Gael, su retorno a la vida porque el había perdido totalmente su cerebro en aquel fatídico accidente !CLICK! -“El alma de Gael Bucaramángara pasó a formar parte de la pared de la fama del infierno” -Dios apagó la computadora con un nuevo ¡CLICK! y dijo: -“Por amor al poder de Don Dinero”. Correo: rafael.rosado@yahoo.com |