El Origen del mundo:El Harakiri del Gusano de seda.

             Por Rafael Rosado.

 

     En el principio de los tiempos estaba el mundo encerrado en un virgen capullo y todo era oscuridad. Pasaron varios siglos. Luego hubo una gran explosión de fuego y todo se volvió caliente. Pasaron millones de años y el mundo se fue enfriando. La vida era microscópica e imperceptible. El panorama lucia triste, solitario y con un vacío insondable. De pronto una voz resonó en los confines – ¡Quiero llenar el mundo con estrellas (el sol, la luna), sus cielos, mares, tierras y montañas! ¡También quiero poner plantas y animales! Según la voluntad del principio creador se fue colocando cada cosa en su lugar, pero faltaba algo, el hombre. Este  pernotaba dentro de una malla rugosa convertido en gusano. Poco a poco se fue convirtiendo en mariposa y con  un soplido vital  sus alas, rompieron la cobertura para emprender vuelo hacia los insospechados linderos de  las galaxias. A la par con el hombre la tierra se inundó con los pecados, vicios, enfermedades, desvalores sociales y morales. Los bajos intereses, maldades y envidias,  el orgullo y la prepotencia, drogas, alcoholismo y prostitución fueron corrompiendo las buenas costumbres que el principio creador infundió a la vida. - ¡Triste!, estoy  muy triste. -Dijo este-,  y  lloró por días, meses y años enteros. Llovió tanto que fueron pocos los que se salvaron. Su cometido era terminar el mundo después de haberlo creado.

     Poeth Ová, el constructor de la inmensidad, envió a varios de sus espíritus de luz. -¡Vivan como ellos¡ ¡Vistan como ellos! ¡Anden dentro de ellos ¡ -les ordenó- ¡Vayan a predicar la salvación, la compasión, el arrepentimiento, y  la verdad de una vida sencilla! !No importa que tengan que predicar en el desierto! -les recalcó-. Ellos descendieron por las nubes y en el trayecto se encontraron con montañas de rocas incandescentes. En todas partes donde podían anunciaban el mensaje de la divinidad, pero pocos hicieron caso. El hombre incrédulo continuó con su ritmo loco, llegando incluso a perseguir y aniquilar a muchos de los profetas. En un acto de amor sin precedentes Poeth Ová, el sumo dador de vida , encomendó a su hijo, Manuel, la misión de anunciar las promesas de una vida nueva. –“Yo soy  la luz del mundo, -decía él- ¡”El que me siga, vivirá eternamente”¡. Los Reyes, Faraones  y sus gendarmes acólitos se agruparon de nuevo y decretaron la muerte de Manuelito. Como su reino pertenecía a una pura y blanca dimensión, Manuel volvió a la morada del padre, luego de haber cumplido  el mandato divino. – Padre, le dijo Manuel  a su progenitor-“Hay quienes aseguran que el mundo empezó en cero, otros están convencidos que la vida partió de uno. En lo que yo he vivido, visto y oído, me parece que las palabras, las acciones y los intereses de las personas, son los grandes motores del mundo. Dependiendo de las palabras que pongamos en el papel, de las acciones  y de los intereses particulares,  se va tomando por la vida el camino del Cero, así como se puede escoger el sendero del uno. Ahí tiene Usted a Adán  y a  Eva, ellos quisieron liberarse de su guía y emprendieron un destino diferente. La maldad y el pecado al  entrar en sus corazones minaron sus intereses  prevaleciendo su egocentrismo.

¡ Te entiendo Hijo, le dijo el señor- El hombre tiene en su naturaleza el germen de la bondad y de la maldad por igual partida.- Sí, padre, yo también lo comprendo a Usted, porque yo más que nadie viví esos dos polos de la naturaleza humana. A muchos  les encanta hasta el regocijo cuando ven sufrir a los demás. Sobre todo cuando son ellos mismos los propiciadores de los desenfrenos. Si alguien les pregunta ¿Quién hizo esa salvajada? solo un reducido grupo admite haberla cometido. Con cinismo responden : “Sí, yo hice esa repugnante cochinada. Me regocijó mucho y lo disfruté hasta más no poder”. Otros los más descarados y  malévolos al ser cuestionados contestan :- ¿Quién ? ¿Yooooo? No, Yoooo, Yo no hice eso. Imposible. -Sí, mi hijo, confirmó el creador. –Aquellos que gozan el sufrimiento de los otros también sufren por igual, al saber los logros y victorias de los demás. Su espíritu se corroe cuando una persona cercana compra una casa, un carro, un motor, una finca, un solar. Si hace un curso, si se muda de estado, si consigue una visa, una residencia (Green Card), la ciudadanía, o si cambia de trabajo. Sobre todo, tienden a minimizar y hasta ridiculizar los buenos y grandes logros de las otras personas y exageran sin compasión las pequeñeces y tonterías que a ellos  les suceden. Dicen: -“No, la que tiene un vestido bonito es Juana Pérez. El que es un buen Periodista es Pedro Tostado. La que cocina un buen Sancocho es Dominicana La ‘O. La que baila bueno la Bachata es Minga La Empachá y el que si es un buen abogado y  Cantante es Fulanito, como queriéndote decir que lo tuyo no sirve para nada. El ser humano es mezquino, ruin y déspota.

-Fíjate bien hijo mió - le dijo el padre a Manuel- A través de los siglos, la mujer ha venido sufriendo muchísimas vejaciones. No te niego que el mundo esté cambiando y que existan países que han progresado grandemente, pero hay otros donde ese desarrollo es muy lento. El hombre aún conserva esa mentalidad arcaica de que “la mujer debe opinar cada vez que  el  Sapo echa pelos, en la semana de los tres jueves”. La envidia, los bajos intereses y la maldad son culpables de los desastres más grandes de la humanidad. Hay seres oscuros que no soportan el brillo y la luz de los otros. Por eso la tierra se está muriendo, se está  achicopalando. ¿Qué podemos decir ?, Si a diario vemos al hombre inmerso en guerras fratricidas que matan y envenenan. Levantando conflictos por posesiones y carburantes. Promoviendo drogas que corrompen, difundiendo epidemias que no se pueden controlar.       

¿Qué podemos esperar de la relación del hombre con la naturaleza? si este, no respeta a sus semejantes y sólo se preocupa por su bienestar individual. Cualquiera puede acabar con la honra y la reputación de los demás con un simple dedazo y donde basta la más simple palabra, con forma de chisme de patio sin fundamento para derribar el árbol más añejo y robusto. En estos tiempos de globalización, de grandes repartimientos de terrenos y riquezas en pocas manos, el hombre debe desintoxicarse del vicio desmedido por poseer fortunas millonarias y bienes materiales. Recordemos que “más fácil pasa un camello por el ojo de una aguja, que el rico al reino de los cielos”.

 Hay que trabajar incansablemente contra el calentamiento global, el hambre  y  las injusticias promovidas por los bajos intereses, dedicando más tiempo a la reflexión espiritual y la vida fraguada con humildad. De no ser así, acabará el hombre consigo mismo y con su entorno. El Harakiri del ser humano producirá una hecatombe sin precedentes. Tengo la esperanza de que al fin se imponga la buena voluntad y la cordura de los seres humanos. El gusano produce la seda que lo arropa, sabiendo que al cobijarse de ese manto  quedará atrapado y morirá para dar paso a la mariposa. El gusano muere y la mariposa vive, pero la vida del finado insecto lepidóptero continúa vigente en el vuelo hacia formas superiores de vida  de la mariposa. Destruyendo a los demás nos destruimos a nosotros mismos. Los atentados contra la naturaleza son golpes demoledores a nuestra propia casa. Tengan compasión por esta humanidad que debe seguir existiendo. Protejan a los bosques; a las especies animales en extinción; denunciemos a aquellos que intoxican y envenenan el medio ambiente; a los que amenazan la paz y la libertad; a los que cometen corrupción; a los que se dedican al tráfico de órganos de niños indefensos y a la trata de seres humanos. No cometamos injusticias y cuando se cometa una en nuestra cara no dejemos que progrese, pero mucho menos vayamos a cometer una peor por querer defender esa causa. No hagamos como la blanca paloma que sin justificación llamó gusanos a los  monos y la justicia decretó : “Cien años de Prisión para los monos”. La vida no se puede parar, ni encarcelar por siempre, el harakiri del gusano de seda tampoco se puede detener. –“Solo nos queda rezar, padre”-dijo Manuel- por esta pobre y esperanzadora humanidad.

 

Puedes leer cuentos anteriores:  El MUERTO VIVO.

                                      POR AMOR AL PODER DE DON DINERO.                         

    Correo: rafael.rosado@yahoo.com