Iluminada Beliar: 
 ¿ Maga, Pitonisa, Curandera, Sacerdotisa
profeta, Doctora o farsante ?

Cuento de: Rafael Rosado (Tony).             correo: rafael.rosado@yahoo.com    

 

 
      -“Katalina Beliaá, e’la un’ niña normaá ‘asta  cumplií ju’to lo’ tlece año’ que calló pata’ a’jliba voitiando lo’ s’ojo de’mayá”.  Esta era la explicación de Doña Alejita Pié al curandero que  atendió a su hija en El  Batey Libertad, de Esperanza, donde nació, su prenda linda hace trece primaveras. El dos de Noviembre, día de los santos difuntos, la niña calló desmayada al suelo y su madre la condujo a varios hospitales. -“Anemia crónica. Es lo que tiene esta niña”. –pronosticó- el Doctor Hipócrito, luego de un examen somero de sus ojos. –Yo quería ponerle una inyección de dextrosa para reanimarla” –le explicó- a la mamá, el señor doctor. –“Pero con la crisis del país, y las aduanas tomadas, no hay medicina para los hospitales. En estos casos se aconseja una dieta balanceada a base de proteína, hierro y carbohidratos. Se lo digo por cortesía, pero si ella se está muriendo es por la falta de alimentación. Lo más que le puedo mandar –dijo- el doctor, -“Es que le de  mucha leche de Chiva”. Las despidió rápido porque tenía, una fila muy grande de pacientes para ese día.-“Que pase el próximo” –se oyó- gritar al encargado de seguridad. Doña Aleja Pie, era una inmigrante haitiana con más de veinte años viviendo en este Batey. Ella sabía, que el malestar de su hija no era normal. Tomó la niña y se dirigió al curandero de la comunidad. Debió esperar su turno. Hacía un calor insoportable, terrible y  el reloj no caminaba. Una fila de personas de más de un kilómetro, esperaba para verse con el Doctor Kurioso. –“Mi’le Doña Aleja” –le dijo- él, -“E’ta paja’lita ‘ta buena, que u’te y Yo. Ella ‘Lecibí  co’liente de la’ anima del ma’allá”. -¿Cómo? -preguntó- la señora.*” así e’mi Loña”  –reafirmó-
 el curandero. –“Po’ ser  plimera vé’ ella no sabé’ contlolá’ a lo’ E’pilitu, fuerte’ y salvaje que vení a entlal en su cuelpo” –“¿Qué yo pue j’acei?”-volvió a interrogar- con gran preocupación la adolorida madre.
      -“Buena” –refirió- el mago. –“Tlaiga niña, to’ lo Lune’ y Vierne’ trece. Yo resolvé’ problema. Déle e’ta botella. –Indicó- Al tiempo que le pasaba la bebida, fumó su largo cigarro cubano y expidió el humo en todo su estrecho cuarto. –“U’te, no contlaliá a la niña” –le explicó- a la madre de Katalina, el señor Kurioso. –“U’te, deja’l la poné’ Plaza pa’ rl’ecibí a la’ animas y atendé’ a lo’ necesita’o”. Mientras hablaba, al señor se le vei una horrible cara de disgusto. Luego con una gran sonrisa en sus labios argumentó: -“Su nomble ya no se’ má’ Katalina Beliar, ahora pa’ lante to’ el mundo debe llama’rl la  ILUMINADA BELIAR. Al decir estas palabras el brujo, regó incienso en todo el cuarto  y la roció con un bebedizo por la cabeza y  por todo su cuerpo, como si estuviera rociando un gallo de pelea ,  y  luego le dió unos ramazos con unas hojas que tenía en su mano derecha.
     Alejita Pié, siempre trabajó en labores campestres, domésticas y comerciales, nunca hasta ahora había acudido a este tipo de prácticas. Atendía a sus hijos en lo que necesitaran, y quería lo mejor para ellos. Decidió con dolor en su alma apoyar a su hija y atender las recomendaciones del curandero del batey.
     El padre de Iluminada Beliar, Don Justiniano Beliar, era dominicano, nacido en las inmediaciones del popular Batey. Sus padres, a la vez  llegaron a esta comunidad desde Maizal, sección aledaña perteneciente al municipio de  Esperanza. Como muchos se integró casi desde niño al corte de la caña, pero unos meses después del nacimiento de Iluminada, fue picado por un alacrán gigante en un campo de caña y murió en el acto.
     Iluminada Beliar recibió el don de curar a los enfermos mediante sus manos, palabras y remedios a base de hierbas que ella misma preparaba para cada caso. Su casa se llenaba todos los días con personas de todo el país que venían a solicitar su ayuda para curar algún mal. Sus poderes eran extraordinarios. Su fama creció y muchas gentes querían verse con ella. 
     Diarios escritos, Emisoras radiales y hasta varios reportajes televisivos daban fe de sus milagros y curaciones. Ella que había crecido pobremente ahora era dueña de una gran fortuna, fama nacional e internacional. Eso sí, ella nunca cobraba un centavo por sus favores. Su fortuna la logró reunir producto de los regalos de los devotos que regocijados y felices les otorgaban numerosos presentes en oro, plata, pesos, dólares y mercancías que ella humildemente regalaba a los moradores de su comunidad, a sus discípulos que eran muchos y a los pacientes necesitados a los que ella servía. Incontables eran los testimonios de personas que aseguraban haberse curado de enfermedades, dolores y carencias por la mágica intervención de la mano divina de la maga. Ella curaba el cáncer del hígado, de la próstata y de los senos, así como problemas en los riñones, el corazón, el estómago, limpieza del aura para eliminar trabajos sucios, y abre caminos para la suerte. –“El pode’l de Iluminada” –le contaba- Doña Aleja a una vecina,  -“vení de Lemanja o Yemayá, que E’ la Mai de  la’ agua’ del mar y de lo’ s’ombre”. –“ ¿Y cómo es eso? –preguntó- Mallelyn, la vecina. –“Eso, me e’plicó el Doc’toi Kurioso, el curandero del batey, que j’ue la persona que preparó a mi niña. El le dio un coco, unas agujas y unos pelo’ de mai’ce y le dijo: -“Mira aquí E’ta tu pode’l. Gua’rldalo, no lo pie’rlda ni lo pre’te, echale un pote de agua a’rldiente to’ la’ semana’. Asina, mi’mo le dijo”. –repitió- la señora. –“El día que tú no le eche’ el alcohol o pierda’ s’ eto, adió poderl.” -le advirtió- el profesor mago.
     Así fue como Doña Aleja, la madre de Iluminada Beliar, cometió el error de revelarle el secreto sobre la fuente de los poderes de su hija a la vecina Mallelyn. Esta comadre de Doña Alejita siempre sintió envidia de la fama y la fortuna de Iluminada Beliar y se propuso robar la fuente de los poderes. Aprovechó que La maga salió de su consultorio y se robó el coco, los pelos y las agujas, logrando sacarlo en un bulto debajo de su falda, simulando que estaba embarazada. –“Así, nadie notará que me llevé la fuente del poder” –dijo- ella, mientras se esfumaba entre las cientos de personas que ese día hacían fila para ver la doctora naturista.
      Ella se vio imposibilitada se seguir curando como antes lo hacía. Su fama fue mermando y las personas que un día la ensalzaban se convirtieron en los más encarnizados enemigos. –“Voy a volver donde el doctor Kurioso, para ver quién se robó la fuente de mis poderes”. –le comunicó- ella a su madre. El sumo sacerdote, le recomendó : -“ Yo tené’ que limpia’ a u’ted, con hoja’ de Cacao Morao. U’ted, daise siete baño durante siete luna llenas con la placenta de la mi’ma  bujla y tómese e’ta botella todo lo’ día a la’ doce de la noche”. Ella, así lo hizo como se lo indicaba su maestro. No fue necesario que el señor Kurioso le contara quien había expropiado el coco peludo con las agujas. –“Estoy como nueva”. –dijo- ella. –“Todos mis poderes me regresaron”. Saltaba de alegría, y no cesaba de decir : -“Gracias Doctor Kurioso”. De nuevo, cientos de personas volvieron a agruparse delante de su santuario. Esta vez, ni siquiera ella sabía la fuente de sus poderes. Solo su protector,  el Doctor Kurioso, conocía el secreto. Todo iba  bien con el trabajo de Beliar. El que no tuvo igual suerte fue su maestro. Un día se tiró en su casa una patrulla de los cuerpos de seguridad del estado.
–“Usted, no es más que un bromista farsante, que se ha hecho pasar por mago” .
–dijo- el comandante encargado de la patrulla. –“Descubrimos que su verdadero nombre es Tételo  Trombina, un bachiller que ya cansado y sin trabajo se fue a una biblioteca  y pidió prestado un libro de recetas y conjuros. Aquí le vino la idea de poner un consultorio para asesorarar jóvenes aprendices de magos a desarrollar sus inquietudes”. Lo que sí es un misterio, es el gran número de creyentes que aseguran haberse curado con las pócimas  del Bachiller  Maestro de magos. Por su parte, la vecina ladrona, Mallelyn, al ser enfrentada y descubierta por La pitonisa Beliar dijo: -“Jesús,  no señor, no fui yo, yo no soy una ladrona”. Lo cierto es que la farsa maga Mallelyn nunca pudo arrancar con su negocio, ni tener la fama de Beliar ni curar a nadie con sus pócimas. Al Doctor Kurioso, Tételo Trombina y maestro de magos se lo llevó la policía federal. Lo implicaron en la preparación de un mago haitiano para curar  ciertas enfermedades benignas que solo padecen los hombres parranderos. El aprendiz de mago, llamado Kandí Balí,  le dio una botella a un turista Alemán que se contagió en Puerto Plata  y este murió envenenado, supuestamente por ese preparado de raíces y hierbas tropicales.  Así, fue como el alumno Kandí Balí y su Maestro El doctor Kurioso, Bachiller Tételo Trombina, maestro de magos fueron a parar a la cárcel.
     Iluminada Beliar logró pagar un abogado para buscar ,  la libertad del maestro, pero fue imposible.  –“Aunque Usted no fue quien preparó la pócima que mató al turista, se le acusa de falsario, cómplice y estafador por engañar a incautos aprendices de magos”. –así decía- el informe policial. La alumna privilegiada, Iluminada defendió a su maestro a capa y espada. Ella llevó a cientos de testigos que aseguraron haberse curado con las botellas que ella misma preparaba, tomando como fuente las enseñanzas de su mentor, El Doctor Kurioso. Después de varios meses encarcelado, al fin lo descargaron : -“Por insuficiencia de pruebas, queda Usted en Libertad”. –Decretó- el juez supremo del tribunal en Puerto Plata. El aprendiz de mago Kandí Balí, no corrió con igual suerte, lo condenaron a veinte (20) años y un día para la deportación por el asesinato involuntario del Turista Alemán. Al Doctor Tételo Trombina, le prohibieron continuar con la práctica de la medicina alternativa. Iluminada Beliar Lo nombró  su  asesor espiritual. Ella lo consultaba con regularidad cuando no podía resolver una situación. Dicen que el Doctor Tételo Trombina Kurioso, la acompaño en su huida a Limbotropía, cuando se decretó la matanza de haitianos. La maga, pitonisa, curandera y doctora Iluminada Beliar continuó desarrollando su práctica de medicina popular alternativa. Cada día eran más los creyentes que venían donde ella a buscar soluciones a los males que la ciencia no  podía resolver. –“Yo les aseguro que ella no tiene edad ni tiempo. Ella nació hace tres siglos. Ha sido asesora de políticos, presidentes, caudillos, demócratas, tiranos y hasta el más empedernido incrédulo la ha visitado en busca de conjuros para atrapar a la mujer de su suerte. Manuel Tolima Morillo, cuando aún no era presidente vino a prepararse con ella. Tatin  Goren Tuert, el padre del otro Goren Tuert que fue presidente de Limbotropia tenía una finca de ganado cerca de la propiedad de la Beliar y era asiduo visitante, secreto de la doctora. Los Goren Tuert eran parientes del Casa campestre Tolima Morillo y le recomendaron a este verse con Iluminada. En su mundo se escondió Desiderio Arias cuando era buscado por la tiranía Morillista. Enrique Blanco creció en estos terrenos y aprendió con ella las artes de la magia blanca” –así, le decía- el maestro Tételo Trombina a un grupo de estudiantes, aspirantes a magos que vinieron a Limbotropía a estudiar estas artes.  Como nadie ha podido reencontrar las puertas de entrada a LIMBOTROPIA, francos territorios  y dominios de la sacerdotisa, donde viven las musas desnudas, hay quienes aseguran que tanto Iluminada Beliar como Enrique Blanco siguen vivos allí en el interior de esas catacumbas donde solo ellos sabían llegar, salir y volver.