La cháchara
cotidiana a la que nos tienen acostumbrados las
mafias de la corruptocracia nacional, hizo que el
informe del Banco Mundial sobre la pobreza en la
Republica Dominicana, pasara prácticamente
desapercibido por las mayorías. Entre contratos
fuera de ley hechos por ambos bandos, la
intrascendente participación de un actor militar en
un spot televisivo y el aberrante reparto de dinero
y gallinas por parte de un candidato, se ha limitado
el debate (¿?) electoral.
El informe del Banco
Mundial es para espantarse. Las cifras revelan las
deficiencias de una clase política que solo trabaja
para amasar fortunas a costa del erario. Adentrarse
en el estudio nos muestra claramente, que las y los
dominicanos hemos hecho el esfuerzo por salir de la
pobreza, pero desafortunadamente estas mafias que se
hacen llamar lideres políticos son los únicos que
han salido de la pobreza a la opulencia.
Según el informe "42 de cada cien dominicanos viven
en la pobreza y 16 de cada cien en la miseria. Y aún
peor, un millón y medio de dominicanos cayeron en la
pobreza como resultado de la crisis financiera del
2002-2004 y 670.000 de ellos, se vieron forzados a
reducir su consumo de productos alimenticios básicos
por debajo de los niveles mínimos de subsistencia.
El poder de compra de los dominicanos se redujo en
un tercio debido a un alza de 86% en los precios de
la comida y otros productos de consumo."
"Esta cifra ayuda a entender por
que en el país 27 de cada 100 seres humanos padecen
de desnutrición. Pero no nos detengamos, sigamos
con las cifras del informe:
"En el 2004, las familias de
clase media alta y alta concentraban el 56 por
ciento del ingreso nacional, mientras que las
familias de clase baja recibían sólo el 4 por ciento.
"Un hogar promedio dominicano
conectado a la red de energía eléctrica y de agua
por tubería recibe diez veces menos electricidad al
año que un hogar latinoamericano típico y a lo sumo,
el equivalente a tres días del servicio de agua a la
semana.
"Uno de cada tres jóvenes entre 18 y 25 años no
completa la escuela primaria y un tercio de los que
terminan, no acaban la secundaria. Un niño
dominicano pobre, aún si logra terminar el
bachillerato, habrá tenido que permanecer en la
escuela 3 años y medio más de lo necesario.
"El sistema tributario del
país mantiene varias disposiciones que favorecen más
a la clase alta y media alta, que a la clase baja.
Más de la mitad de las exenciones del ITBIS van a
los hogares más acaudalados, y las exenciones
tributarias sobre las propiedades e intereses al
ahorro también favorecen mayoritariamente a los
grupos de mayor riqueza."
Hasta
aquí algunas de las cifras del informe. Nos
muestran un panorama tétrico, en una Republica
Dominicana que a todas luces esta secuestrada por
unas mafias que no le permiten avanzar. Las
estadísticas comprueban lo que hace un tiempo hemos
venido afirmando: las y los dominicanos no tenemos
democracia, las elites mafiosas enquistadas en
nuestros partidos han instaurado una corruptocracia,
que ha hecho del Estado una compañía por acciones.
Es más necesaria que nunca
la refundación de la republica. Una Asamblea
Constituyente que desmonte el Estado tetera de hoy
creando las bases de un Estado Social de Derecho y
Justicia Social en el que un gobierno eficiente nos
lleve por las sendas del desarrollo digno, justo y
sostenible. En la Republica Dominicana hace falta
un cambio radical. Es hora que estas mafias,
gobernantes y opositoras, se vayan. Que se vayan
todos, por los 411.
Juan Carlos Guerra (7
DIAS.COM 22 de Octubre del 2007, 11:50 AM)