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Los
Soplos
de Dios
#25 Cirilo Morel Un Catorcista que jamás hizo alardes de su heroísmo patriótico por la libertad, que muy pocos conocen porque fueron realizados en el secreto del corazón hablando de ello sólo su rostro.
Navarrete-Sept./21/2009- A Cirilo Morel le correspondió ser el benjamín de una larga prole que procreara el matrimonio de su madre la señora María de la Cruz Morel -Crucita- con su padre el señor José Aquilino Vargas, quienes en pleno inicio de la dictadura de Trujillo (1930) unieron sus vidas para extenderla en ocho criaturas que jamás imaginaron la pesadilla que les correspondería sobrevivir y resistir; que ignoraban las contrariedades sociales, económicas y políticas que el naciente absolutismo le depararía como infernal regalo a unos seres que desconocían haber nacido prisioneros de una ergástula que tenia el nombre de país y un propietario.
Todas estas actividades laborales generadoras de riqueza, respondían a un ciclo de productividad cuyo limitado beneficio se reducía al pago de un salario tan miserable que no les permitía ni siquiera subsistir dignamente a los labriegos, carga sacos, jornaleros, leñadores, ordeñadores, chiriperos, cogedores de café o tabaco... muchos de los cuales la única oportunidad que tenían era de recibir un vale o cupón para ser canjeado por especie en un negocio propiedad del empleador, otros se veían obligados conformarse con la ración de comida que su patrón le facilitaba en su finca o hacienda. Por ello sería una quimera pensar que a estos hombres de trabajo les quedara algún dinero para comprarse unos calzados, ropa para vestirse adecuadamente ellos y sus familias o enviar a uno de sus hijos a estudiar a una escuela "particular". Fue un entonces donde la vida era muy difícil, el sustento escaso, la vivienda paupérrima a raudales, escasas las pretensiones y donde hasta "inventar" estaba prohibido. Recuerdo que en esa época los víveres, plátanos, yuca, batata, naranja, etc., que se consumían en esta Aldea y que se vendían al detalle en los colmados y pulperías provenían de Moca, cuyos vendedores visitaban dos veces a la semana en la entrega y cobro de dichos productos. Lo que dejaba evidenciado que por estos contornos no había siembra de los referidos productos alimenticios. Pero, si grave era la escasez de alimentos y otras provisiones para solventar el sustento diario, resultaría un desvarío imaginar la existencia de agua potable y otros servicios indispensables para la vida en sociedad, al extremo que en esta comunidad la primera escuela pública se estableció en la década del 1940 ya que el régimen de Trujillo priorizaba o se valía de la labor de alfabetización de adultos como forma de control sobre la población, para lo cual se valía de sus adeptos o partidarios como "alfabetizadores". Por ello, Cirilo presumió que el desarrollo humano -entendido como un proceso de aprendizaje y de aplicación de lo instruido para mejorar la calidad de vida- y lo vio como el eje de todo proceso de crecimiento, pero entendió que eso no era posible bajo dicho régimen, ya que no había oportunidades para los pobres poder estudiar, pues únicamente quienes tenían alguna posición económica o eran incondicionales o favorecidos por la dictadura eran quienes tenían acceso a ese privilegio, disfrutaban a plenitud de esa distinción indispensable para el crecimiento y desarrollo económico, social y cultural. Y fue que Cirilo, a muy corta edad y sin tener la deseada formación escolar entendió que la educación es un factor decisivo para la socialización de los jóvenes, para la transmisión de los valores relacionados con la ciudadanía, la democracia, la solidaridad y la tolerancia, y que constituye también un elemento vital para facilitar la participación activa de todos los individuos en la sociedad y para la integración en el interior de cada país de los excluidos de los beneficios del desarrollo. De ahí que Cirilo asimilara desde muy temprano que la educación conduce a la creatividad individual y mejora la participación en la vida social, económica, cultural y política de la sociedad. Por todo ello fue que creció en su interior su insubordinación contra esa dictadura enemiga de los pobres, constructora de la peor de las miserias pues se apoyaba en la ignorancia y carencia de educación, por lo que, para Cirilo, en esas condiciones no podía haber democracia. Fue precisamente allí, en esas circunstancias adversas, donde nació, se desarrolló y floreció el andar silencioso y el espíritu de rebeldía de Cirilo, al ver, a muy temprana edad lo que hacia un gobierno indigno con la gente humilde, con los pobres de su pueblo un tirano sureño, nacido en San Cristóbal que ultrajó y degradó la condición humana de los dominicanos, de ahí que el despertar de la razón de Cirilo lo llevo a determinar que no había mas opción que asumir por entero la lucha sin tregua contra un régimen de infortunios, combates que le llevaron a la cárcel de La Victoria en once (11) oportunidades sufriendo los mas espantosos vejámenes que como norma experimentaban los verdugos y torturadores de una dictadura que azotó por 31 años a la sociedad dominicana, atropellos que se repitieron durante El Triunvirato y al inicio del régimen balaguerista cuando aplicaron la política de exterminio denominada "Operación Chapeo", que consistió en eliminar físicamente la vida a cientos de jóvenes revolucionarios que habían participado en la Guerra Patria de abril de 1965. Cirilo Morel hombre de pocas efusiones y confidencias, muy reservado, jamás externó su mundo interior pero en su celo social, en su fortaleza ante las dificultades y adversidades, en su entusiasmo y dinamismo casi apostólico intuí siempre en él una firme sensibilidad y una relación muy honda con el trabajo conspirativo contra la dictadura de Trujillo... luego frente al Triunvirato. Adusto, amable, sigiloso y parco de palabras, el amor por su pueblo lo apostó siempre en riesgosas acciones conspirativas a las que muy poquitos se atrevían a involucrarse porque había que estar dotado como él, de unas glándulas genitales muy especiales que sólo germinan en unos pocos audaces nacidos guerreros y de su especie, razón por la que supo zambullirse en primera fila en las luchas de un pueblo oprimido por la intolerancia incomparable de un Estado Criminal como el de Trujillo. Los hombres de la calidad humana y social de Cirilo, fue a los que les correspondió tomar los riesgos al desafiar a una dictadura que de tanto quebrantar los derechos, no había derecho ni a morirse. Hasta ahí llegaban los tentáculos perversos del régimen. El escarmiento reservado para quienes se les ocurriese perder la vida de pobre –en un ciclón, terremoto o de indefensión – era el desmentido total de su muerte. Ni eso admitía Trujillo. Imagínese usted lo que les sucedía a quienes se atrevían a enfrentar al régimen, sin importar su condición social, sexo, credo... Con el presente Soplo a Cirilo Morel (y a los hombres y mujeres ingratamente desconocidos de una generación de incuestionables amantes de su patria), es el pago como desagravio testimonial a la deuda histórica y moral contra la ingratitud y el olvido, exaltación que, es por demás, una disculpa de los hombres y mujeres de mi generación, oportunidad con la que quiero rendir homenaje a su ejemplo de intrepidez, gallardía y arrojo. Porque Cirilo fue paradigma de firmeza revolucionaria, sólidas convicciones, valentía, patriotismo y compromiso con el pueblo... recuerdo imperecedero que atesoro de mi infancia y con el cual doy testimonio de su cabal esmero en lo que se había comprometido frente al dolor de sus semejantes, sus creencias, fe en el destino y sus responsabilidades frente al 1j4 y su líder político cuyo carisma le anidó -cual cemento en cascajo-, sus ideas libertarias e hizo que pariera sin doblegarse su rebeldía: Manuel Aurelio Tavares Justo. Hoy redimimos de ese apático olvido a Cirilo para continuar desatando la desconocida gran historia de los hombres y mujeres anónimos que tienen su distinción para quienes nos proponemos el "Rescate de Nuestra Memoria Histórica" en aras de que ésta remembranza extraída de la indiferencia, muestre, inquiete y produzca reacciones en los hombres y mujeres arrieros de olfato transformador, inquietos por hurgar en nuestra historia virgen para definir con claridad el presente. Me contó Cirilo Morel -cuando charlamos por teléfono para concertar una cita para una entrevista y vigorizar este Soplo-, que la figura homérica de Manolo estuvo de visita en varias oportunidades en esta Aldea de Navarrete promoviendo múltiples tareas organizativas y políticas. Una de ellas fue cuando le correspondió -la formalidad de entonces en el 1j4-, de juramentarlo a él como Secretario de relaciones pública y propaganda del Movimiento Revolucionario 14 de Junio en 1961 en este municipio, junto a los demás integrantes, entre quienes se encontraban Fernando Cabrera, Presidente; Monguita Vicepresidenta y que era la responsable de la Rama femenina; Rubén Barranco, Secretario; Tito Bueno, Tesorero; Mariíta Guzmán, Secretaria de la Juventud; y como vocales estaban Franklin Montan, Merced Martínez, Julito Vargas y Rafael Ureña, entre otros. Han transcurrido cerca de cuatro décadas que no veo la imagen de Cirilo ni en foto, pero el recuerdo que conservo de mi niñez sobre él es la de un hombre de una apariencia física fuerte, envidiable, con salud de hierro, ha sido toda su vida serio, poco amigo de trivialidades y de perder tiempo, muy comedido en sus simpatías, de un temple limítrofe de la testarudez, místico, celoso de sus soledades y a ráfagas silencioso, muy concentrado en sí mismo siempre, pertinaz en sus propósitos y eficaz por firmeza, riguroso y austero, prudente, laborioso y fiel a su vocación social, a la que ni el difícil exilio de que fue victima ni las azarosas circunstancias que le desnudaron su alma lograron quebrar su fe por el forzoso destierro de su patria... En los largos y duros años de conspiración y preparación política, Cirilo, fue modelo de entrega total a la causa de la libertad, sin devaneos ni vacilaciones ni pérdida de tiempo. Era de los que daban mas lo que se pedía de él. Fue así labrando un saber amplio y denso y haciéndose competente en muchos campos del accionar político social que se requería en su momento y con el estorbo de las limitaciones materiales, económicas y sociales que le imponían las estrecheces del medio en que se desenvolvía. Cirilo, al igual que los mortales de su generación política que estuvieron impedidos de la preciada libertad -que ellos con su arrojo y valentía nos legaron-, revelan su atención riesgosa por una patria mejor y por una sociedad dominicana verdaderamente digna, más responsable, más honorable, más justa, más educada, con reales oportunidades para todos, más solidaria, más creyente en si misma, más apegada a sus valores espirituales... como la pureza que ellos encarnaban. Hoy, si colocáramos frente a frente a uno de los hombre y mujeres de la generación de Cirilo, a uno cualquiera de las decenas de aspirante a regidor -individuos carentes en absoluto de una vocación de servicio hacia su comunidad-, mas bien son el vivo ejemplo del egoísmo y la rapiñaría, queda al descubierto una sensación de nauseas que provoca aborrecimiento y asco. Hoy día estamos descarriados para ...cuando todas las causas de valor y patriotismo naufragan en el impetuoso mar de los herederos políticos de Bosch que son un perfecto fraude... auténticos multiplicadores del analfabetismo, del oscurantismo, de la injusticia, carentes de virtudes, capaces de convertir en amargo lo dulce, en pesado lo liviano, en tiniebla la luz, en atraso los avances conquistados, diestros para colocar en cuentas personales el presupuesto local o nacional... que hoy ven a la colectividad a través de un cristal esmerilado de una manera borrosa. !!Cirilo, el hoy, que nos ha correspondido enfrentar, es un ocaso lánguido y amorfo del alarmante diario vivir que a leguas denota la obstrucción de todas las vías que nos abrían de empujar inexorablemente al pantano, el cual la estirpe de tu época afrontó exponiendo sus pellejos por un ideal de libertad y democracia que hoy disfrutan -como forjadores-, quienes ignoran adrede los tropiezos y desafíos transitados para su conquista!!
Estos líderes que ofrendaron lo mejor de su existencia para que ganáramos la libertad y la democracia -hoy hipotecadas al peor postor-, pues la mayoría de ellos debió o escapar a otras tierras a clandestinizarse por la persecución o asumir la cárcel o el exilio del cual algunos regresaron ya desilusionados, o al menos desligados de cualquier compromiso frente a la nueva realidad social que los puso fuera de encargos, otros jamás regresaron al país escépticos por las traiciones, ingratitudes y los olvidos consientes de los usurpadores del Poder político entregado en bandeja de plata a los oligarcas, los jerarcas eclesiales y nuevos ricos hechos por los gobiernos de turno y los turbios negocios típicos de un narco Estado. Este paréntesis ha significado un largo y profundo trauma que no consiguió reparar el final del trujillismo con la dosis del Triunvirato impuesto por La Embajada o la autocracia de los doce años instalada por la soldadesca y sus halcones, porque las lesiones éticas y culturales inducidas por aquel sistema fueron intravenosas: no se resolverán hasta muchos años después de aclimatación civil a la democracia participativa, cuando la institucionalidad haya crecido y los jerarcas eclesiales no puedan ya sentir la tentación de ordenar la vida civil o cuando el ejercicio del poder local y caciquil se sepa una y otra vez bajo vigilancia de una verdadera organización judicial en manos de jueces probos, honestos y decentes. Los malagradecidos olvidan que la grandeza esta en reconocer los meritos ajenos, ni ignorarlos ni ocultarlos ni apropiarse de ellos. !Ah!, hay algunos que estaban de últimos en la cola de la escala social, y con las ideas, riesgos y acciones de estos borrados de la memoria colectiva -de manera intencional-, se han hecho o se hacen su particular "acumulación originaria" a costa del Estado, lo que es despreciable y criticable a la vez, pues son hechos fraudulentos que han provocado el atraso y los déficit que en sentido social acusa nuestra sociedad a consecuencia de la corrupción y la impunidad que el actual régimen ha hecho de ambas prendas la mas usada por los funcionarios desde el mas alto rango del Estado y el gobierno hasta el imbesil roedor que se agencia simpatía del poder con sus embelecos, que alquiló su impúdico bolígrafo para situarlo al servicio de los políticos mas putrefactos del partido de gobierno y los nuevos dueños de la nación que se apropian con delirante locura hasta de las riquezas naturales del país, con el silencio cómplice del multimillonario antiguo propietario de un "cepillo" azul y alojado en un rincón de una oficina de un abogado de quinta. Con la ilusión puesta en el horizonte de poder enrolarnos con los combatientes anti-trujillistas y los que le dieron de frente a los paleros y los remanentes del régimen en desbandada, a los triunviros... como lo hizo Cirilo, pasamos de la niñez a lo que llaman juventud, de las cadenas a esto que denominan libertad, sin jamás vernos ni vincularnos políticamente a uno sólo de esos héroes ignorados y olvidados. Los que vivieron el sueño de los hombres de una Aldea de callejuelas polvorientas que creían de corazón en lo que hacían hasta la médula como muestra de amor infinito e ingenuo por el pueblo. Cuando la Aldea recobró su sueño pero sin las heroicidades que tangencialmente nos convirtieron a tantos en aspirantes a héroes y heroínas, Cirilo siguió allí silencioso, en su reducido espacio de acción y de ilusión dedicado a su familia, todavía soñando en que se puede hacer algo, muy a pesar de que las semillas germinaron en manos egoístas, en manos traidoras que se pudrirían en sus mezquindades y las dádivas nunca producirán ningún cambio en sus míseras vidas. Por ello, hombres como Cirilo optaron por el cuidado y atención de su familia, pues los reveces políticos sufridos y la incomprensiones de esa realidad conducida por otros le habían provocado la alternancia de varios matrimonios, sucesiones con las que prefirió concluir dejándolas en su pasado para afrontar con ingenio su estable entorno familiar de hoy, gracias a su compañera Rocío, sus dos hijas y manteniendo una apropiada comunicación con sus restantes diez primogénitos. La de Cirilo Morel, y los hombre y mujeres que combatieron al sátrapa impuesto por las artimañas de los invasores del 1916-24, fue un yacimiento de jóvenes que ha pasado por todo y por toda, que tuvo que redescubrirlo y reivindicarlo todo para asumir el reto, plantar cara y sobrevivir a las garras del régimen de abusos y excesos que les correspondió enfrentar, muchos de ellos no tuvieron la suerte de sobrevivir para contarlo. Cirilo hoy estos tres partidos balagueristas han hecho de las dádivas la herramienta perfecta para desestimular el trabajo digno de su clientela convirtiéndola en agentes multiplicadores de la mas vejatoria indigencia y la mas humillante crucifixión moral del ciudadano humilde, dócil, sumiso y víctima de la red desvergonzada del oficialismo de turno investido del benevolente asistencialismo fanfarrón, el don que hacen al dar limosnas -en forma fantasiosa- a los pobres para mantenerlos arigonados, empequeñecidos, subsistiendo, a sus pies, hacen eso porque actuando así se fermentarían en sus egoísmos y las limosnas NUNCA traerían ningún cambio en sus acobardadas vidas. Además, asumen la arrogancia de pensionar -con fondos público-, a hombres y mujeres en edad productiva, como labor clientelista. Actúan pensando en el beneficio que obtendrán del otro, no actúan para que la esperanza imperecedera, de que las políticas programáticas del gobierno desalojen las prebendas, las botellas, las nominillas y los barrilitos, es decir, desparasiten El Estado. Cirilo aquí, todavía hoy continuamos cabalgando por confusos laberintos con las esperanzas aplastadas, las paciencias infructuosas, el sueño hecho fragmentos, los olvidos sembrados en cada esquina de nuestros barrios, interminables cinturones de escalofriante miseria donde se destruye y aplasta la flor de la juventud con ofertas indecorosas y dádivas perversas para mutilar sus empotradas rebeldías.
Los guerreros nacidos quijotes como Cirilo son muy anteriores a nuestra generación, por tanto son el eslabón perdido de una progenitura que nació y creció social y políticamente mutilada, en una Res Pública cuyo dueño se había antojado de sembrarla de cadáveres, secuaces, silencios, miedos y olvidos como sustento, pero ellos -como auténticos guerreros Navarretenses- prefirieron y decidieron "soñar antes que callar", porque por sus fértiles venas corren ríos que poseen manantiales inagotables de coraje, valentía y pundonor con las que este pueblo nació, creció y se hizo grande ante los ojos atónitos del mundo, las ojeriza de sus verdugos e ingratos y el envés de los oportunistas e indiferentes que se embriagan con los beneficios que reciben del transitorio Poder, queriendo convertirlo en un pestilente vertedero de mercenarios, matones y sicarios para que destruyan la moral inquieta, el honor y la Alta Autoestima de los Navarretenses que jamás doblarán la cerviz ante los nuevos esbirros y opresores del nuevo experimento que estrenan hoy.
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