MI OPINION DESDE LOS RASCACIELOS.

               Octubre Mes del Rosario.

 

 

Por: María  Sánchez 

  En tiempos de calamidades los seres humanos buscan diversas formas para protegerse de los desastres naturales, guerras y crisis   económicas.    La religión  es una de las opciones que un gran número de la población mundial   asume como modo de protección.  En la tradición católica uno de los métodos más recomendados y utilizados es el de las repeticiones de oraciones, las  que se realizan con propósitos diversos.  Entre las oraciones que son memorizadas, fácilmente,   están el Padre Nuestro y el Ave María.  Según los expertos en  asuntos de fe no hay oraciones más poderosas que estas dos para pedir clemencia divina o alabar a Dios y a su madre la virgen María. Con el fin de promover y llevar a la práctica  el uso del rosario, el mes de Octubre es dedicado al Rosario. En particular,  el 7 de Octubre fue designado para  celebrar la fiesta de la virgen del Santo Rosario.

Desde hace cientos de años, el Padrenuestro y Avemaría han sido recitados por los creyentes. No fue hasta la década del 1200 cuando  se diseminó lo  que se conoce en la actualidad como el Santo Rosario.  Las oraciones que antecedieron al  Rosario eran los salmos.  Para algunas personas le era difícil realizar sus oraciones con los 150 salmos, por lo que estos fueron sustituidos por 150 Ave María a las que se denominaron el Salterio de la Virgen. Existen versiones divergentes sobre quien inició y adhirió el Rosario a la religión católica. La versión más aceptada es la que  señala al sacerdote español Santo Domingo de Guzmán como propulsor de esta tradición mariana y de quien se cree  tuvo una visión donde la propia virgen María le enseño a rezar el rosario y le pidió que lo difundiera por el mundo.   Santo Domingo de Guzmán utilizó el Rosario durante el siglo XIII para enfrentar a  los albigense quienes eran un grupo de  herejes del sur de Francia.

Con el paso de los siglos la práctica de hacer el rosario se perdió. Fue el  Papa San Pío V quien en 1569 consciente de la inferioridad militar de las tropas que luchaban por la permanencia del cristianismo, que se enfrentaban en la batalla de Lepanto contra los musulmanes quienes pretendían eliminar la religión cristiana, apeló al rezo del Santo Rosario y al ayuno en procura de  lograr la victoria.  El pontífice San Pío V dijo “El Rosario de la virgen, es un modo piadosísimo de oración al alcance de todos, que consiste en ir repitiendo el saludo que el ángel le dio a María; interponiendo un padre nuestro entre cada diez Avemarías y tratando de ir meditando en la vida de nuestro Señor”.   El 7 de Octubre de 1571 las tropas que defendían la permanencia del cristianismo superó al ejército enemigo.  Este triunfo fue considerado milagroso y en agradecimiento a la virgen, se dedicó el 7 de Octubre a la Virgen de las  Victorias.  Posteriormente, en la época de el  Papa Gregorio XIII se modificó el nombre de la Virgen de las Victorias por el  de la Virgen del Santo Rosario. 

El mes de octubre es dedicado a la virgen María.  En casi todos los países del mundo se rinde honor a la madre de Jesucristo.  En las apariciones marianas la virgen siempre clama que se realice el Santo Rosario como forma individual, familiar y colectiva. Varios Pontífices han recomendado esta oración, entre éstos el Papa Juan Pablo II quien dispensaba una especial devoción al Rosario. La virgen María promete proteger y beneficiar a los que recen el Rosario, diariamente.  Esos beneficios incluyen la transformación de los hombres en mejores seres humanos, paz, justicia, etc.  Después de la misa el más  importante instrumento para acercarse a Jesucristo y la virgen es el Rosario.