|
Seleito:
La grandeza de un hombre humilde |
|
(Los Soplos de Dios, #9) |
|
Por
: Dionny Cabrera Pérez
Correo:
dionnycabrera@hotmail.com |
|
 |
|
En la Republica Dominicana soplaban nuevos aires de libertad y,
los ciudadanos de todas las comarcas, intentaban tímidamente
habituarse a la posibilidad de moverse conforme sus planes de
bienestar y progreso reprimidos, anhelados, pues recién había
caído la dictadura de Trujillo y los pobladores intentaban
ejercer, a su manera, la atmósfera democrática alumbrada tras la
caída de una de las mas odiosas tiranías de America.
|
|
Es
a raíz de ese feliz acontecimiento político-social que Jesús
María Luna, decide junto a su esposa abrirse nuevos senderos
dejando su comunidad, de El Limón, inserta en la falda noroeste
del pico Diego de Ocampo, colocado en la cordillera
septentrional, para llegar hasta esta Aldea del Navarrete de los
años '60, que en ese momento, vivía la simbiosis de una pena y
una alegría esquelética, que nos tenia postrados ante la
frustración de las vidas truncadas por el régimen en desbandadas,
que esparció su horrorosa lección, y nos dejó de herencia una
democracia incompetente para desafiar las enloquecidas
apetencias continuistas del infortunio colectivo. |
|
En ese periodo nuestra Aldea era un gran potrero segmentado en
diversas parcelas, donde el que menos poseía, alojaba en su
patio árboles frutales, un sembradío de hortaliza o verduras,
gallinas con su padrote, una pocilga en el rincón, donde por lo
común habitaba una lechona paridora o un lechón que era la
alcancía de sus habitantes. |
|
Recuerdo, que al final Norte de nuestra calle Santa Ana estaban
las fincas de Sicin Vargas y Josecito Núñez, donde la principal
actividad era la cría de ganado para la producción de leche y,
que estas parcelas poseían una enorme cantidad de árboles
frutales, tales como cajuiles, tamarindo, mango, limoncillo...
los que se convertían en el blanco de nuestros interminables
maroteos infantiles. |
|
Cuando el agricultor Jesús María Luna llega a esta aldea, ya
Octaviano Reynoso, que en esa época era el zacateca del
cementerio, disponía de una considerable cantidad de burros
disponibles para cargar agua, leña, yerba, etc., y de una bestia
para sus "salidas" domingueras. Sus hijos: Pepe, Guite, Gelo,
Candida, Paneco, Carmen, Lión y Mercedes habían asistido decenas
de veces a Higüey en cumplimiento de la promesa ofrecida a la
Virgen de La Altagracia, lo que fue siempre un acontecimiento
esperado en la Santa Ana, ya que los viajeros al su regreso
siempre volvían cargados de los sabrosos roquetes que los
muchachos esperábamos ansiosos para devorarlos en un santiamén y
subirnos a la guagua, para que el chofer nos diera un paseíto
hasta la esquina de Don Julio Vargas. |
|
En ese entonces los medios de transporte y de carga eran los
caballos, mulos y burros. era difícil que una familia no
poseyera uno de estos animales para esos menesteres; ya que en
esta aldea había que ir al río Yaque o a la rigola en busca de
agua; la mayoría de hogares usaba leña o carbón de leña para
coser sus alimentos y estos animales eran el medio expedito para
lograr esos fines, por tanto no poseer un asno, un mulo o un
caballo en la casa era porque se trataba de una familia muy
pobre o porque tenia un moderno auto de la época, medio que, muy
escasísimas familias se podían dar el lujo de poseer uno para la
admiración del resto de la colectividad. |
|
Y Jesús María arriba a esta Aldea de viviendas diseminadas entre
conucos y fincas, en la época en que sus callejuelas
polvorientas y sin pavimentar eran el terreno halagüeño para el
alfombrado trajinar de su caterva de asnos cargados de la
aromática plantitas de tabaco empacadas en serones para la
próxima cosecha de la fragante hoja, que sembraba y recolectaba
paralelo a la venta de carbón de aroma, así como las sabrosas
frituras de carne, longaniza, bofe, tostones, etc., que Doña
Ana, su esposa preparaba para la venta haciendo honor al ingreso
de recursos como Dios manda, para la manutención y sustento de
su larguísima prole, concebida en una fecunda pareja que no
perdía la menor oportunidad ni tiempo para brindarse las mutuas
caricias a que su Cupido los inducía al terminar fundidos en la
génesis de un nuevo ser. |
|
Jesús María, hizo del trabajo un estandarte del honor, la honra
y la vergüenza. Sin ninguna timidez, henchido de confianza en si
mismo, fue dignamente un pregonero tan original que se abrió su
propia trayectoria en esta Aldea en la que adquirió nombradía
por méritos personales, muchos amigos y como bautismo de sus
pobladores un nuevo nombre: !Seleito! Nombre con el que
este pregonaba su producto: El carbón de aroma, que ya había
creado fama y aceptación entre los pobladores: !!Es
seleito y es de aroma!!! |
|

Sin
academia, Seleito logró encaminar hacia ella a una buena y
significativa parte de sus retoños en los estudios
universitarios, los que menos, rompieron la barrera del
bachillerato, otros, al menos le valieron para fertilizar las
raíces de los principios y valores que él, esparcía sobre sus
descendientes con su digno ejemplo de hombre de trabajo. Este
gentilhombre supo hacer, con el machete al cinto cabalgando
sobre
Mandarina o Vence Guerra
en su diario trajinar, lo que muchos hoy no harían con sus "estudios"
y "conceptualizaciones": Mantener digna y honradamente a su
familia con el orgulloso sudor de su trabajo. |
|
Seleito fue un ser sumamente creativo y gracioso, siempre
tenia unas salidas que solo a
él
se le podían ocurrir, por
estar poseído de esa gracia especial,
tal como nos cuenta una de sus hijas, Dolores:
"Cuando nos quedábamos sin inscribir a la escuela o era el
último día, él
no vacilaba, cuando de nuestros estudios se trataba y con la
cara tiznada por el polvo de carbón en la fila le abrían paso y
había que inscribirnos obligatoriamente". Otras de sus
ingeniosidades: Cuando vendía frituras decía a las
personas tacañas, "Ese come carne si se maca la lengua".
|
|
Este hombre, como todos los
humanos tenia un momento dramático y de fragilidad, estado
contagiado, penetrado e inoculado desde sus días juveniles, y
era el instante cuando
"los
grandes afanes en el conuco culminaban y la tristeza de ver que
mamá Agueda se iba para El Limón cuando terminaba la cosecha...
Cuantas veces lo vi llorar", inconsolable. Y era que Lía,
como le decía Esperanza -su hija mayor-, le profesaba un amor
excepcional a nuestra abuela". |
|
Sus gozos e
indulgencias eran tan sorprendentes "que cuando le regalábamos
algo,
se ponía feliz, pero
sobretodo lo conforme y alagado, ya que le aumentaba el valor,
si le dábamos cinco pesos decía que eran cincuenta", y con solo
decirlo se tornaba henchido de desbordante emoción. O como nos
lo refiere Esperanza:
"me acuerdo que él decía, con su estilo jocoso que "estar
enfermo era un negocio". Lo decía porque todo el que iba
a verlo siempre le llevaba algo". |
|
Los hombres como Seleito, "uno nunca se olvida de ellos, por ser
hombres honestos, de trabajo duro, toda una estampa de Navarrete,
que es parte de nuestra historia, a quien todos los niños
conocíamos y admirábamos por la ternura y el cariño que siempre
mostraba".(*)
|
|
El Seleito,
corresponde a un periodo de nuestra Aldea en el que la palabra
no estaba deshonrada, ni poseída de la hedionda hipocresía que
deja a uno embriagado e impúdico en medio de un ostentoso
bullicio citadino foráneo que trastorna el alma del mas
indiferente de nuestros mortales aldeanos y nos hace seres
antisépticos. |
|
Por lo cual el siempre, ante determinadas actitudes que ponían
entre dicho la falta de probidad decía: "El que no deja
caer algo no tiene porque bajarse”, "esa era una de sus
frases más comunes, la cual no solo se la decía a sus hijos si
no también a sus nietos y allegados, dándonos con esta una
lección de vida y honestidad", sencilla y compleja, a la vez. |
|
Este
hombre seguro que fue un generoso alquimista bajado de los
cielos que alcanzó a dividir su tiempo entre la del esforzado
trabajador, el excelente esposo-padre de familia y la de el
hombre de fe, el ciudadano solidario, el Buen Samaritano, el "que
cargaba la cruz a cuesta en el vía crucis de la iglesia, el que
se ausentaba del hogar para pedir y llegaba con un saco de
varias porciones en funda para luego salir a regarla a los mas
pobres; él
que recogía a los caminantes, los cuales perdían el transporte
para ir a la Línea Noroeste y los llevaba a la casa, y mi
hermana mayor vivía preocupada por lo que podía implicar con
nosotras y personas extraña". ***) |
|
El era el tipo de persona de
las que jamás sienten complejos para nada, pues asumía sus
vestimentas de trabajo con la misma presunción que se abrigaba
su cuerpo con un fino traje, de gabardina o casimir ingles, para
asistir a una recepción. De igual forma supo utilizar su
simpatía ante su clientela como instrumento para conmover y
convencer que su producto, el carbón, la leña o las frituras, en
verdad, era lo que el prometía. |
|
Nos cuenta su
hija Dolores que, "...a pesar de
él
no saber de letras se aprendía de memoria todos los discursos
de los presidentes desde Desiderio Arias, o cantaba una misa
completa mientras se bañaba".
Además el siempre "decía una frase que no se de quien era:
-Aquel que no es aficionado al estudio no se pone a pensar que
la ignorancia es la base primordial de la miseria".***) |
|
Su heredera sigue
expresando: "Recuerdo su ocurrencia en el momento de darnos una
pela, ya que, primero golpeaba las paredes para que nosotros
saliéramos corriendo para no darnos. Conociendo que siendo zurdo
nos podía agarrar de sorpresa con la izquierda".*** |
|
Seleito, sin escuela ni de comunicación ni de mercadeo, pero
con la que le enseño e impuso como requisito la universidad de
la vida y la resignada responsabilidad con que la aceptó, le
hizo cosechar un extraordinario efecto comunicacional
atrayendo con su carisma de jocoso pregonar y seducir hechicero
a su clientela de la invariable calidad de su producto por la
ternura y original gracia que siempre mostraba no solo a su
familia, sino a su público montado en su inseparable asno...al
cual le arengaba: "este burro con amores y llorando",
era una de sus frases con las que le sermoneaba a Mandarina,
su favorito |
|
Seleito fue siempre un muchacho grande, retozón, vivaracho,
trabajador incansable, hombre infatigable, un niño travieso,
siempre alegre, con un sentido del humor hasta para las
dificultades personales que de paso le ocurrían en su trabajo, "recuerdo
una vez -me comenta otra de sus hijas-, llevándole
el carbón a la casa de Goga Peña,
entro con el saco de carbón y al pisar sobre la superficie de
madera del sanitario, esta se rompió y quedó atascado con el
saco entre sus brazos, lo que le impidió hundirse en el hoyo,
accidente que le dejó múltiples rasguños en el pecho y la
espalda" lo que fue una grata excusa para seguir indiferente
trabajando. |
|
Seleito fue era un hombre
chivo, no caía en ganchos, ponía a Dona Ana a administrar los
detalles personales e íntimos de las muchachas, como frente a
los enamorados que iban detrás de una de estas, pero lo que
tenia que ver con salidas él las asumía, por eso
"cuando los permisos para salir era mejor pedírselo a él que a
mamá ya que siempre eran concedidos. Cuando los enamorados iban
a pedir las manos de una de nosotras y después que ellos
hablaban nos decía: -"Ana Tiene la Palabra".
|
|
Era increíble,
"cuando encontraba la casa llena de agua siempre señalaba: -"a
que Dolores está aquí que tiene la casa como un mar". O cuando
llegaba a bañarse y encontraba una persona en el baño no había
cosa que le encolerizara mas que eso, siempre decía solo
esperan que yo llegue para meterse al baño. Nunca
lo vi comer con la cara y las manos sucias, se bañaba hasta
caliente, y esa acostumbrada siesta, diaria era algo fijo en él
y su sueño era siempre acompañado con la boca abierta".(***) |
|
La
vida de Seleito con su pareja, quienes le conocimos, podemos
afirmar que fue la aseveración de que el amor conyugal requiere
un mimo, un halago, un piropo constante, un arte; una íntima
perseverancia en la gracia de Dios. Todos lo sabemos: el
amor es lucha, brega, ímpetu, delicadeza. Requiere un especial
abandono en la voluntad del otro. Una entrega total, sin malas
caras ni mentiras ni egoísmos indescifrables. Porque estar
enamorado sobre todo es una responsabilidad, una continua
exigencia. Día a día, desafío a desafío. Y sin lugar a dudas,
que así se expresaba la fidelidad que Seleito mantuvo hasta su
ultimo aliento con su esposa, Doña Ana, "fue un amor puro y
verdadero manifiesto en cada momento de sus vidas. Un amor que
muy pocas personas suelen atestiguar por su pareja", ya que
actualmente se han perdido muchos de esos valores, el amor y
respeto hacia la familia y, en verdad Seleito y Ana
pudieron mantener muy en alto esos valores. |
|
Se que aunque Seleito nunca lo expresara textualmente, sí
entendía que la fidelidad de los
cónyuges es fundamento de las restantes relaciones familiares.
También estoy seguro que Seleito, como hombre de fe, fue
coherente con esta cita bíblica:
“Tengan todos en
alta estima el matrimonio y la fidelidad conyugal, porque Dios
juzgará a los adúlteros y a todos los que cometen inmoralidades
sexuales.
Hebreos 13:4. |
|
Seleito, cual encanto divino, disponía de la virtud que, su
larguirucha recua de asnos, con solo escuchar el exclusivo
silbato con que los había domesticado, se ponían reverentes, de
pie, cual soldados al escuchar el clarín de guerra que los
invitaba a la toma de armas, quedando listos, para ser
aparejados y salir rebuznando, en marcha rumbo a una nueva
correría con el acostumbrado tropel a que sus entusiasmados
pilotos los tenían habituados, para la cual ya se habían ganado
el merecido descanso nocturnal que la alborada le cobraba con el
silbido bucal, eternamente inconfundible de su dueño. |
|
!ES SELEITO Y ES DE AROMA! !Su silbato bucal y su
voz fueron eternamente inconfundibles! Su silbido y sus
pregones eran como troncos capaces de agujerear nubes de
tempestad y hacer tronar sobre los desamparados torrenciales
grávidas gotas de lluvia heladas al techo de nuestra Aldea para
hacer parir estas prodigas tierras. Seleito con su insistente
flauta bucal y su clamoreo
lograba que
Zumbadora, Pichón de Cuervo, El Cojo, Mandarina, El Gacho y
Vence Guerra regresaran a su patio sin extraviar los fines de
sus andanzas ante la abundante presencia de especie semejante y
de sexos opuestos, ya que los necesitaba sanos de espíritu y
dedicados a su trabajo. |
|
Seleito (**)
es de esas
autenticidades concebidas por Dios como un soplo para quitar del
alma y del cuerpo el aburrimiento de colectividades cuando el
silencioso ruido matinal era acariciado por este sin pregonero
igual, cuya presencia física nos la tomo prestada sin perder un
ápice de su jocosidad única y legendaria "...a quien todos los
niños conocíamos y admirábamos por la ternura y el cariño que
siempre..." nos mostró hasta la hora de su angelical deceso,
para seguro estar en el lugar que Dios le concede a sus soplos. |
| |
|
(*)
Email de Tony Rosado. |
|
(**)
No Selecto, sino "Seleito", en Cibaeño. |
|
(***)
Emails de Milly, Dolores y Esperanza Luna |
|
Otras
Frases de Seleito, entregada por Dolores:
-Yo soy como Dios que doy pero no cargo.
-Ay mi Anita
-El que no deja caer no tienes para que abajarse.
-Ay Nena.
-No me lo caliente
-No, no deja eso pero abriendo las manos para tomarlo que le
dábamos.
-Dios debe de ayudarlo, era una de sus frases favoritas.
-Aquel que no es aficionado al estudio no se ponen a pensar que
la ignorancia es la base primordial de la miseria.-
-Dios alcanza para todos
-Donde come uno comen dos.
-Muchacho viejo necio. |
|