Solo sirven los que luchan

Necesitamos gentes que luchen por un cambio efectivo para un mundo mejor.

¡¡¡Por múltiples y diversas razones solo sirven los que luchan!!!

 

 Por: Eugenio Martín Tavera Almánzar, Economita y político                correo: gemta156@yahoo.es

 

              Santo Domingo, Feb. 3 2011- Solo son útiles los que luchan, los que se sacrifican por alcanzar nobles ideales, los que aportan y son productivos.

La capacidad de lucha, de movilización y de acción es lo que define lo que somos: nuestros hechos son nuestro espejo, son el retrato de lo que realmente somos.

Es la acción vigorosa, firme, enérgica, entusiasta, comprometida, objetiva, racional y permanente la que nos define, pues somos lo que hacemos… y lo que dejamos de hacer. 

   Luchar por un perfeccionismo infinito debe ser la razón de ser de cada ser humano: los que sirven luchan porque saben, como José Ingenieros, que todo lo que existe está sujeto a una ley de mejoramiento progresivo.

Los que sirven luchan contra la erosión moral y la contaminación de los individuos.  

Los que sirven luchan por la presencia protagónica en los escenarios nacional y mundial de grandes caracteres, de personalidades vigorosas, de personas que irradian pensamientos iluminadores y que sustentan con heroísmo cívico grandes ideales de enaltecimiento humano.

Los que sirven luchan por una mejor sociedad: que actue, piense, que se renueva, que cree, que empuje el conjunto hacia un mejor porvenir. Son firmes, decididos, que engendran fuerzas morales nuevas, desarrollando el talento conjuntamente con el carácter. 

Todo el que lucha por nobles ideales debe estar consciente, con Ralph Waldo Emerson, que “la independencia moral es más fácil y completa cuando se tiene la independencia económica”, por lo cual debemos luchar con intensidad por lograr ser libre económicamente, lo cual debe lograrse más por vocación que por necesidad o profesionalidad, pues ella estimula la capacidad de pensar y actuar con independencia moral.

Las obras y acciones deben  estar en función de nuestros pensamientos, evitando contradicciones entre ellos.

Luchar por la razón, la verdad, la belleza, cooperación efectiva, obras de educación, armonía, equidad, justicia y solidaridad son fundamentales para la transformación de pensamientos, conductas y pueblos. 

El hombre valiente e íntegro lucha por una correspondencia entre el progreso material y el progreso moral: la razón, la luz, la transparencia y la belleza deben ser proporcionales al éxito social. 

Debemos luchar por cumplir y hacer cumplir el deseo de ser incesantemente mejores, de aumentar la dignidad de cada uno y la solidaridad de todos en ser responsables, racionales y objetivos en nuestras relaciones con los demás: la moralidad debe ser el centro de esas vinculaciones.

Es con el ejemplo que debemos demostrar nuestras creencias, principios y valores, así como nuestras visiones y misiones de la sociedad, las instituciones y las personas.

Los que aman la verdad deben luchar por ella a cualquier costo y en todas las circunstancias. 

Los que luchan trabajan por aumentar la innovación, ciencia, tecnología, desarrollo, disminuir el error, fomentar la virtud, la dignidad y el estudio, en contra de la hipocresía, la vanidad, la mentira, la mendicidad, la falsedad, el servilismo, la ignorancia, el deshonor, la holgazanería, la rutina y el palabrismo. 

Debemos luchar siempre por crear la fuerza de carácter necesaria para convertir en acción el conocimiento y amor a los principios cívicos y morales, así como a conocer, amar, practicar y difundir la bondad, liberación, Unidad Nacional e igualdad de géneros, etnia, religión, política, comunitaria, etc.

La lucha debe ser permanente para que triunfe la inteligencia sobre el instinto y la moralidad responsable sobre la fuerza irresponsable.

Los que luchan están conscientes de lo que quieren y cómo lograrlo, por eso son planificados, organizados, puntuales, con una gran disciplina para la acción práctica. 

La lucha debe ser constante contra los juegos de azar, los vicios, las intolerancias, las inmoralidades, mentiras, engaños, injusticias, subjetivismo, la ignorancia, el individualismo y espontaneismo, la dispersión e improvisaciones, el dogmatismo, la superstición, los privilegios, las discriminaciones, el elitismo, las descalificaciones, el esclavismo, la indignidad, contra la tristeza, la miseria (humana y material), la charlatanería, la irresponsabilidad, la pereza y holgazanería, el incumplimiento, el egoísmo, la corrupción, impunidad, violencia, criminalidad, el envilecimiento, las bajezas, la prosternación, el irrespeto (propio y ajeno), las maldades, las incapacidades voluntarias, la hipocresía, el cinismo, la calumnia, el fingir, las prebendas, la indignidad, la complicidad (por acción y omisión), el clientelismo, la demagogia y demás lacras éticas, morales y antivalores. 

La entrega, dedicación, energía, entusiasmo y determinación en la consecución de los objetivos y metas son las bases del éxito.

Un auténtico guerrero, en el sentido más amplio de la palabra, siempre está dispuesto a luchar con todos los recursos disponibles para defender y lograr sus propósitos, arriesgándolo todo, combatiendo con intensidad, sin ningún tipo o clase de excusas… y hasta vencer. 

Somos importantes, realmente, en la medida en que luchamos constantemente por un mundo cada vez mejor.

Resistir, más que un derecho, es un deber de la gente digna, de vergüenza, que se respeta, que tiene honor y orgullo del bueno.

La vida en sociedad exige el cumplimiento de deberes, destacándose entre ellos el predominio de la razón y la justicia, por los cuales todos debemos luchar persistente y permanentemente. 

Los que luchan tienen virtud, fé en el bien y gracia natural, que es la capacidad para la bondad: son intensos, creativos y afirmativos.

Bastarse a sí mismo por el trabajo y el estudio, liberándose económicamente, implica resistirse a favores y beneficios del Estado o de particulares. 

El mérito propio y la dignidad personal deben estimular la fe y confianza en causas superiores.

Luchar contra el tradicionalismo y la moda son deberes ciudadanos irrenunciables.

Luchar contra creencias de las clases gobernantes implica descubrir la verdad por el estudio y la investigación, así como unir fuerzas para imponerlas por diversos métodos, mecanismos e instrumentos. 

La ignorancia es un atrevimiento y casi un delito: debemos luchar por más lectura y menos rezos, más originalidad y menos moda, organizar a la sociedad de tal forma que eliminemos los privilegios y la vagancia, la política y la mentira, los dogmas y supersticiones, el convencionalismo y las injusticias… y que hayan más escuelas de  ciencias, tecnología y fraternidad y menos iglesias que sean fuentes justificativas de enriquecimiento de unos pocos.

El trabajo y el estudio nos llevan a la justicia, y esta a desobedecer leyes injustas, acomodaticias e irracionales.

La iniciativa, la reflexión y la crítica son las bases de luchas justas y objetivas.

La rebelión contra las injusticias más que un deber es una obligación de hombres y mujeres dignos.

La responsabilidad, puntualidad, lealtad, solidaridad, razón y justicia son normas de conductas apropiadas por las que debemos luchar para facilitar la convivencia humana dentro de un adecuado régimen social.

Los seres sanos de cuerpo y mente son optimistas, afirmativos, bondadosos, correctos, justos, objetivos, racionales, honestos, pacíficos, tolerantes, firmes, simpáticos, solidarios, admirados, de temperamentos equilibrados y flexibles: sus opuestos son enfermos, desequilibrados, pesimistas, escépticos, malos, persecutores, infames, violentos, individualistas, inconstantes, odiosos, egoístas, envidiosos y destructivos: los primeros luchan, los segundos no sirven.

La grandeza de una persona está en función de su auténtica y natural intensidad, en su espontánea expansión, en su fuerza interior, en su integridad personal, su bondad, verdad y belleza conductual, el pensamiento, carácter y acción, no en su rango, fortuna o poder.

Necesitamos gentes que luchen por un cambio efectivo para un mundo mejor.

¡¡¡Por múltiples y diversas razones solo sirven los que luchan!!!

 

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