Tener sueños y luchar por ellos.

Padre Magín: "No es difícil el rescate de jóvenes descarriados"
Por Navarretense.com
    NAVARRETE.- El rescate de valores, principalmente la solidaridad y mística en zonas de pobreza extrema, puede mejorar notablemente el nivel de vida de cualquier comunidad... un ejemplo es el sur-oriente de aquí, donde Magín Messegué Cavaye , párroco en la iglesia Santa Ana, realiza su obra desde hace  años en beneficio de mil 200 familias.    En un mundo de carencias y riesgos, donde los niños y las mujeres son las partes más endebles, sin oportunidad de planear, ni platicar mucho lo que se tiene que hacer, allí decidió trabajar  Magín Messegué Cavaye, conocido como “El Padre Español”; por las noches bajo un arco cuya lámpara a veces no enciende, en el cruce más peligroso,  del barrio, rodeado de niños y jovencitos que en silencio piden la ayuda de alguien, el párroco de Santa Ana explica la importancia del valor y la determinación... de la oportunidad de vivir. 
Luz tenue, paso de pandillas, música a todo volumen en alguna casa, la figura del barrio, ahí el Padre escucha a los jóvenes con problemas de todo tipo, algunos indecisos se acercan y se retiran del padre, entran y salen de la caliente  esquina, se fuman un cigarrillo, muchos optan por retirarse, pero otros finalmente acuden al llamado, momento esperado por Magin para comprometerlos; es difícil llegarles, reconoce “El Padre de Español” y exclama “Aliviáname Dios”.
    De día, Magin platica con la gente, atiende citas de matrimonios que llegan a pedir el consejo o exponer su problema, propone a los muchachos plantar árboles porque el sector está muy desértico y hacer todo tipo de mejoras para el lugar, “no es mi barrio, es tuyo, si no te importa mejorar el terreno donde vives, es tu problema", reclama al que se niega a colaborar, busca recursos para continuar con su obra, todo tipo de acciones que contrarrestan el entorno actual donde la parte negativa está abarcando cada vez más terreno.
    El campo de acción de Magin se ubica en la periferia, zonas de mucha pobreza, con todos los problemas que implica este tipo de territorios donde abarca barrios como  La Hojalata, El Canal, El Flume, La Lata, La Conga, El Polvazo,  Nueva Merced, algunos nombres que para muchos no tienen identidad.
   Este sector a su vez está dividido en 12 barrios, “El Ancla”, “La Paloma”, “El Cordero”, “El Pez”, “El Cántaro de Leche”, “La Cruz”, “El Ave Fénix”, “El Buen Pastor”, “Sagrado Corazón”, “El Viñedo” y el conocido barrio de “La Esperanza” que termina casi en Pontón.

   En estos barrios de la zona sur-oriental de Navarrete, hace  años el padre erigió una iglesia, punto de inicio de lo que es hoy un amplio centro de atención a los habitantes del lugar, en el cual funcionan áreas de alfabetización y se ofrecen servicios educativos de los niveles de primaria, secundaria y preparatoria, una biblioteca que atiende en promedio mensual unas mil cien personas, sobre todo niños, ya que ahí encuentran a quien les puede ayudar en sus tareas diarias; sin embargo la gente adulta también acude para ampliar sus conocimientos.
    Uno de los apoyos de mayor demanda es sin duda el "Centro de Cómputo", visitado por gran cantidad de jóvenes, principalmente, aunque amas de casa y padres de familia también han encontrado en este lugar un respaldo que puede repercutir positivamente en su campo de labores diarias.
    Más de 250 muchachos forman parte de la población en la escuela de música de este sector, donde las clases son de vocalización, guitarra, flauta, violín, teclado y en estos momentos se busca la certificación de la Secretaría de Educación, así como del Instituto Nacional de Bellas Artes, pues sin duda es una escuela profesional, que requiere ser reconocida por el Estado.
   “La escuela de música surge porque en este lugar debe haber disciplina y la música es eso”, aclara el cura párroco Maggi, a la mayoría de la sociedad le hace falta la disciplina, no hay disciplina en el trabajo, ni en el ahorro, en la vida no hay y por eso estamos así, en el tercer mundo todavía y bueno, cada quien que empiece en su reducido espacio y deje de hablar y de quejarse tanto, recomienda el padre.
    Un gimnasio, la escuela de Tae Kwan Doo, un consultorio popular, la guardería, una piscina publica y un comedor económico, complementan parte de este centro de atención a la comunidad de estos doce barrios. En el comedor se atienden entre 60 y 70 personas diarias, es gente muy... pero muy pobre y la tienes que alivianar, expresa el padre Maggi.
   Se decidió abrir un comedor tomando en cuenta que algunos trabajadores hasta se desmayaban en su campo laboral porque sólo ingerían una comida al día, había problemas de desnutrición fuertes en este sector y en el comedor la dieta es excelente, no damos comida chatarra y así se obtiene el mejor rendimiento de la gente en todas partes, en la cancha deportiva, en el salón de clases y en el campo de trabajo, explica el sacerdote.
   En este lugar, en un intento por mejorar la estructura de la vivienda se puso en funcionamiento un programa de apoyo a las familias en el que se les ofrecía el respaldo suficiente para hacer un cuarto, sin embargo se reflejó aquí la falta de disciplina y responsabilidad que se debe promover, señaló el padre sin abundar en este tema.
La Parroquia debe ser familia
   El papel de la Iglesia siempre ha sido de suma importancia y sus acciones principales se deben cristalizar en áreas como éstas, la parroquia debe ser una familia y como tal tiene que ver por todos sus miembros, sostiene Magin.
   En un momento de antivalores y donde la plática diaria entre las personas se convierte muchas veces en intercambio de quejas y lamentaciones ante los permanentes intercambios de disparos y el muerto del día, el surgimiento de una persona o una comunidad que con el ejemplo promueva la parte rezagada, Maggi sostiene que hoy se requiere de gente que proponga el cambio positivo.
   En Los barrios de la parte Sur  de aquí existen ya ocho Cajas de Ahorro, en las cuales cada semana las personas que practican esta acción pasan y dejan parte de su dinero, organizan mujeres y se prestan dinero para realizar solamente actividades productivas.
    Sin embargo, el objetivo principal no es el ahorro, sino la incorporación de la gente que antes no había; el primer domingo de cada mes salen grupos de personas desde Santa Ana a invitar gente, se conocen, se van ayudando, surge la confianza y se estrecha la relación entre todos los integrantes de la comunidad.
    Después de un curso de corte y confección que se impartió en este Centro de Atención a la Comunidad, surgido de la relación positiva, las mujeres participantes se preguntaban qué sigue y, en ese momento nació la idea del Taller de Confecciones.
   El centro de trabajo se instaló hace años, recuerda el padre, sin embargo el año pasado tuvimos que suspender la actividad debido a los problemas económicos del vecino país, que era nuestro principal cliente; hoy cuarenta personas laboran en  Taller de Confecciones, aunque la demanda de pantalones ya está bajando de nueva cuenta. La ganancia es mínima, pero de gran ayuda en cada hogar, sostiene Magin.
Tener sueños y luchar por ellos
   El valor, la lealtad, el compromiso, tener una familia, todo esto es parte de la labor de la Iglesia en su relación con la comunidad... tener sueños y luchar por ellos es la mística que debe prevalecer en cada persona, pero mucha gente aquí sólo pasa el tiempo, reconoce El Padre Maggi
   "El que no lucha, no transforma el mundo", es la principal idea que se le comunica al joven con problemas de cualquier tipo; en estos momentos se tienen seis grupos de jóvenes que se congregan por distintos días en varias esquinas de los barrios promoviendo el cambio positivo.
   Hay dos tipos de jóvenes, los que acuden a la Iglesia y los que la ignoran, pero hay también mucha juventud perdida y es un problema incorporarlos, tienen mucha negatividad en su mente, estas personas sólo viven, no tienen fuerza, ni valor para atreverse a cambiar, hay que trabajaras muy duro y no es fácil llegarles, pues detrás de ellos se vive el mundo de la pobreza espiritual y material, la ignorancia, de la marginación y nos tenemos que acercar poco a poco, tenemos 130 jóvenes en varios grupos, pero queremos más y en este momento en que hay problemas fuertes de drogadicción, violencia, crímenes, miedo, engaños, alcoholismo e impotencia, existen lugares donde grupos de personas han decidido cambiar para vivir mejor, es cuestión de hacer cada quien lo que le toca, asegura Magin.
      Le ruego me perdonen, he tenido una semana de mas de 48 horas de labores, salí muy tarde del trabajo y ayer al llegar a casa me puse a leer los periódicos en la computadora, me quede dormido, al despertar, me quede sorprendido porque me había estado soñando con la redacción de estas notas en una entrevista con el PadreMagín Messegué Cavaye.  Y pensé, no es lo mismo tener sueños que luchar por alcanzarlos. !!Como es de difícil el rescate de jóvenes descarriados!!