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UN COMENTARIO DE ACTUALIDAD: Una cultura de paz solo puede ser hija de la educación Por: Bernardo López Correo: bernardolg_2@hotmail.com
Desde comienzo de la actual gestión gubernamental, cuidado si más atrás, del gobierno peledeista, los navarretenses nos hemos visto tocado directa o no directamente, por la creciente ola delictiva. Es cómo si nos encontráramos en el ocaso de una sociedad civilizada, amante del trabajo, la paz y la comunión. Sin embargo, las causas que generan esta impresión colectiva, las que motivan a que unos opten por “encerrarse” y “abstenerse” de los lugares que ayer fueron el escenario apacible, solidario y recreativo como el frente del hogar, el patio de veraneo y la esquina para que nuestros niños jueguen; son el resultado de una especie de política gubernamental que procura a través de sus aparatos coercitivos (DNCD, PN, EN, DNI), punitivos (Tribunales, ministerio público) dar riendas sueltas a la actividad del micro tráfico como forma de ir desplazando la actividad contestaría de una comunidad compuesta por hombres y mujeres de “pantalones bien puestos”, que exige, solamente, un cambio en el estilo de hacer política en nuestro municipio. Es por ello, que no es rara la expresión de aceptar con “benevolencia al que vende drogas más que al activista social”, criterios externados por un reconocido miembro de la policía que prefiere al que consume drogas y la vende más que a un dirigente comunitario. Desde la aplicación del “plan de seguridad democrática”, “la policía con el barrio” y demás parafernalia política que procura ganancias de votos; hacer lo que el común conoce como “bulla”, en los mayores de los casos, actuar contra las victimas del sistema injusto, contra la rama y no las causas que provoca esta creciente marea delictiva. Razones estructurales que sustentan un sistema político- económico viciado y minado por el narco-poder, la corrupción, el nepotismo y toda practica derrochadora de los recursos del estado. Por cuanto todo lo que representa esta gestión, y no me inscribo exclusivamente a la gubernamental, porque la municipal es un fiel ejemplo de lo que digo, amiga de la delincuencia, acérrima protectora de los grupos nombrados “Quirino” hoy prófugos, ayer espaldero del oficialismo, no tienen la autoridad moral para frenar los actos delincuenciales que en los últimos tiempos se desarrollan en la geografía de Navarrete por los niveles de permisividad o legitimación que tienen esos elementos. “Cuando un vendedor de estupefaciente nos explica que desde los 12 años no sabe hacer más que comercializar con sustancias controladas, y que experimentó ganarse la vida en una “zona franca” que posteriormente decidió dejar por que ganaba seis veces menos lo que obtenía por concepto del narcotráfico durante una buena semana”. Nos llama realmente a preocupación. Primero, porque lo que llamamos la piedra angular de los pueblos “la educación” viene fallando en cuanto al objetivo de formar hombres y mujeres capaces de insertarse en la vida productiva en las esferas técnicas y profesional; además, carece de un plan que guie al niño, joven y adulto hacia normas y valores de solidaridad, colaboración mutua, así como de respeto al medio cultural, natural y social. Segundo, porque no existe, ninguna política del empleador que vaya en auxilio de mejorar las condiciones de vida del trabajador, sea remunerativo, plan de vivienda, centro de cuidado de vástagos (guardería), salud, pensiones dignas, jubilación acorde a la realidad económica de los tiempos, garantía de alimentación a bajos precios mediante cooperativas promovida por la empresa, eficiente seguridad social, etc. Tercero, porque los servicios sociales no funcionen o sean precarios, cosa que es habitual en la comunidad y el país. No es raro que hoy en día se ponga de manifiesto un déficit de competitividad a nivel comercial e industrial fruto de los innumerables apagones y de las altas tarifa eléctricas, condiciones que se concatenan con las recaudaciones del fisco y que provocan el colapso de pequeñas y medianas empresas, Navarrete no es un caso aislado. Cuarto, por que no existe un empoderamiento de las finanzas de la sala capitular por parte del pueblo y una vigilancia de tales recursos en aras de proyectarlos en obras perentorias, que realmente promuevan un mejoramiento de las condiciones de vida de la población y que promueva una visión futurista capaz de armonizar el entorno social, cultural y natural de nuestro pueblo. Quinto, porque no hay una regulación seria, honesta de medio ambiente, a los fines de poner stop a la depredación de nuestras lomas, al daño de nuestras riveras y a la tala indiscriminada de nuestras lomas. Sexto, por la ineficacia de los mecanismos coercitivos y punitivos entiéndase: policía nacional, ejército nacional, dirección nacional de control de drogas y tribunales competentes, como consecuencia de los niveles de complicidad e indulgencia que se manifiestan al momento de frenar el crimen y la venta de sustancias controladas. Por todo esto proponemos: 1)- El inicio de un foro para discutir un plan integral, el mismo, debe discutir lo concerniente al problema educativo, la necesidad de abrir secciones que promuevan la solidaridad y la orientación hacia los valores de convivencia y respeto hacia al otro y la otra. De igual forma, orientar a nuestros niños en cuanto a los problemas y consecuencias que acarrean los vicios de las drogas y el alcohol. *** 2)-Desarrollar un plan de electrificación y alumbramiento de los barrios populosos, a los fines de no dar tregua al delito. *** 3)-constituir el equipo de vigilancia popular, especie de órgano comunal que no permita el asiento de los nombrados puntos de drogas en los barrios populosos. 4)-crear los comités de empoderamiento del presupuesto municipal, institución que velará por que los recursos se destinen a las obras del municipio.
5)-Establecer centros
comunales de enseñanzas técnicas, de artes manuales y artísticas a
los fines de emprender actividades que forjen el carácter y la capacidad
productiva de la población joven. *** 6)-Iniciar una cruzada por el mejoramiento de las condiciones de vida de los (as) trabajadores (as) del municipio, demandando: atención médica eficiente, albergue infantil, salarios dignos y acordes con la realidad económica del momento, entre otras reivindicaciones. *** Estás sugerencias han sido motivos de debates, en ciertas ocasiones propuestas por el FALPO, por su importancia no pierden vigencias. Articulo anterior: |